martes, octubre 26, 2021
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Razones por las que me gusta ser mujer

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No, aquí el tema no es a qué huelen las flores ni las nubes. No se trata tampoco de sentirnos orgullosas por el hecho de haber nacido mujeres, ya que eso no tiene mucho mérito por nuestra parte 😛

De lo que se trata entonces es de destacar aquellas cosas que nos hacen sentir bien dentro de nuestra feminidad, de lo que implica ser mujer. Lanzamos así  al mundo un ¡Oh, yeah! como la copa de un pino. Porque durante siglos nos hicieron creer que éramos sujetos de segunda categoría, porque todavía hay lugares en el mundo donde la noticia del cariotipo XX en la embarazada gestante es recibida como una condena o una causa de interrupción del embarazo. Porque todavía en los países que se autodenominan como «desarrollados» las mujeres tenemos que lidiar con muestras de machismo, dinámicas propias del patriarcado y conductas paternalistas.

Frente a ello aquí estamos, mujeres felices por el hecho de serlo y con ganas de gritar al cosmos: «gracias por hacerme mujer, porque…»

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Puedo amamantar (Verónica Trimadre)

Sí, sí. Lo expreso en presente, no solo porque sigo dando pecho a mi hijo de dos años y medio, sino porque gracias a que soy mujer tengo la posibilidad de decidir lo que quiero al respecto. Mi cuerpo está preparado para hacerlo. El de todas nosotras lo está, salvo escasísimas excepciones. Es un privilegio que la naturaleza nos ofrece, independientemente de la decisión que finalmente adopte cada mujer y de su experiencia. Ahí tenemos nuestros pechos, diseñados para el deleite, el placer y el amor nutricio. Sin lugar a dudas, son la parte preferida de mi cuerpo; no por su apariencia sino por su simbolismo y su potencialidad. Cuando tienes la inmensa suerte de pasar al «siguiente nivel» y disfrutar con la lactancia, se produce la magia. Esa sensación de sentir que  tu propio cuerpo se sobra y se basta para nutrir a tu bebé no se puede explicar con palabras: es simplemente poderosa y empoderante.

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Tengo un sentido arácnido (Sara Palacios)

Yo me pongo menos mística que Verónica: estoy encantada de ser mujer porque tengo sentido arácnido. Pero no es patrimonio mío, es algo común a todas las mujeres. Las chicas sabemos cuando algo va mal. No hace falta que nadie nos lo diga: somos capaces de leer las señales y algo, llámalo instinto o lo que sea, hace que se nos encienda una luz roja y no nos quedemos tranquilas hasta que lo averiguamos. Mientras la mayoría de los hombres están a por uvas, las mujeres hemos ido y venido ochenta veces.

Como decían en un chiste, si la película de Buscando a Nemo la hubiese protagonizado una mujer, habría acabado en cinco minutos. Porque si el sentido arácnido es más acusado en las mujeres ¡en las madres ni os cuento!

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Imagen vía: José Manuel Valiente Flickr

Soy multiorgásmica (María José Sarrión)

Y con esto no quiere decir que yo lo sea, o sí,  sino que las mujeres tenemos la capacidad de ser multiorgásmicas, de disfrutar del sexo de manera mucho más intensa. Contamos con muchas más zonas erógenas, y según algunos estudios hasta 7 maneras distintas de alcanzar el orgasmo, dependiendo de la zona que es estimulada.

Dejemos atrás el mito de que las mujeres queremos amor, comprensión y cariño, única y exclusivamente. Las mujeres queremos disfrutar de nuestros orgasmos sean  sencillos o múltiples, o sean vaginales, clitorianos o anales.

A mí siempre me ha hecho sentir poderosa, la cara de envidia de mi «amante» después de haber visto cómo disfrutaba el orgasmo y que él no sea capaz de sentir tanto placer, o por lo menos sentirlo menos intensamente.

Me parece una razón más que suficiente para dar las gracias por ser mujer.

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Imagen vía: Leonard Domnguez Flickr

 

Nuestra forma de vivir el amor (María Jardón)

Soy de las que está encantada de haber tenido niños porque creo que tienen la vida más fácil y, sin embargo, siempre he dado gracias por ser mujer. Os diría, como mi compañera Vero, que por tener el lujo de poder vivir la maternidad, pero la verdad es que ya lo pensaba antes de ni siquiera pensar en ser madre, y me he dado cuenta que es por nuestra forma de sentir, de vivir el amor.

Esta claro que estoy generalizando, habrá hombres que se sientan identificados con lo que digo y mujeres que no, pero desde pequeñas, nuestra manera de entender el amor es mucho más intensa. Me refiero al amor en toda su amplitud. Nuestra relación con las amigas, los amores de la adolescencia, nuestra pareja… (no digo el amor a nuestros hijos porque el de ellos es muy comparable) y cómo no, la relación que tenemos con nuestra madre. Sin duda, me encanta ser mujer.

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Tengo sentimientos a flor de piel (Lydia)

Sin duda tener hijos y amamantar son puntos clave de ser mujer que también resaltaría. Pero, aunque a veces las desalojaría, el hecho de tener una revolución de hormonas en mi cuerpo, que suben, que bajan, que te hacen ver las cosas de otra manera también me gusta. Es una manera de sentirme viva, el cuerpo va por su lado aunque la cabeza y el razonamiento vaya por otro. Durante muchos años de la vida lo notas una vez al mes, te vuelves más sensible, más cabezota, más gruñona…depende, pero ¡hace que seas más intensa!

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Veo el todo, no solo la parte (Merak)

Vaya por delante que yo soy de las que pienso que, más allá de gestar, parir y amamantar -¡y el multiorgasmo, que Majo me ha abierto los ojos!-, aspectos fisiológicamente reservados a nosotras, no existe nada en el mundo que yo pueda hacer por el mero hecho de ser mujer y, de la misma forma, nada que se me niegue por no ser hombre. Creo que las capacidades de las personas trascienden a su sexo y que en muchos casos se «educan, entrenan y alimentan» en función de las necesidades de nuestro día a día.

Ya sabéis lo que dicen, que la necesidad agudiza el ingenio. Y ahí sí que reconozco que el femenino es un colectivo obligado histórica y culturalmente a lidiar en tantos frentes que por pura superviviencia se ha visto obligado -en líneas generales- a potenciar ciertas capacidades. De ellas, una de las que yo más valoro es la visión de conjunto que somos capaces de desplegar.

Cuando afronto un problema suelo hacerlo valorando varios puntos de vista, evaluando la magnitud e implicaciones de todos ellos, por lo que las decisiones, que erróneamente pueden parecer impulsivas, siempre acaban siendo sometidas a un filtro de reflexión.

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Soy multitarea (Pilar)

Ya que Verónica me ha robado lo de dar el pecho, que junto con la posibilidad de quedarte embarazada y parir, me parecen los milagros de la naturaleza que sólo las mujeres podemos hacer, me quedo con eso que se dice sobre que «las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez».

Si además somos madres, esto de ser multitarea ya casi es un superpoder.

Y no es coña. Los hombres, por muy eficientes que sean, no son capaces de terminar un artículo mientras contestan en el grupo de WhatsApp de madres y preparan la cena y revisan el pañal del pequeño porque huele a caca 😉

Nosotras podemos hacerlo y además lo hacemos bien. Siempre lo digo pero ya les gustaría a muchos ejecutivos poder hacer 18 cosas a la vez igual que nosotras (y terminarlas correctamente, jeje).

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Puedo albergar vida (Natalia)

Para mi no hay nada mejor de ser mujer que sentir vida dentro de mi. Recuerdo con bastante frecuencia mis embarazos, con mucha nostalgia. Y me invade la morriña. Por suerte lo dos fueron buenos, muy buenos. Y me recuerdo feliz, muy feliz. Con mis tripitas de 15 y 18 kilos respectivamente, sintiendo a mis hijas dentro de mi. Y es que, por mucho que tu marido te acaricie la tripa o te ponga su mano encima para sentir los movimientos, no es lo mismo. La sensación de sentirlas dentro solo la experimentamos nosotras las mujeres y es asombrosamente maravillosa.

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Puedo llorar en público (Ruth)

Y es que las mujeres lloronas, extremadamente lloronas, como yo, con frecuencia lo hacemos en público. ¡Y no pasa nada! Las mujeres tenemos el privilegio (será de los pocos que tenemos) de poder mostrar nuestros sentimientos de forma natural y transparente sin que nadie nos juzgue. Y eso, a los hombres, no les pasa. Nosotras podemos prescindir de coraza y dejar que un torrente de lágrimas, de alegría o tristeza, mane de nuestros ojos. A mí me encanta llorar. Pero me impresiona ver llorar a un hombre. ¿Serán prejuicios?

Dinos, ¿por qué te gusta ser mujer?

 

Equipo MMM
Las chicas de la redacción de Mujeres y Madres Magazine contando sus cosas. Nos gusta compartir lo que pensamos.
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27 COMENTARIOS

  1. Creo que ya lo habéis cubierto todo jaja! Lo relevante, vamos. Tal vez añadiría el privilegio de tener los órganos sexuales dentro, bien protegiditos, porque eso de llevarlos colgando por fuera como los hombres me da escalofríos, ¡lo que debe doler un golpe ahí! 🙂

  2. Creo que se deberíais hacer una ponencia sobre el punto 3. No puede quedar ahí… Hay que explicarlo más a fondo y que nos beneficiemos todas! 🙂

  3. ¡Oyoyoy! Escandalizada me hallo con la multiorgásmica ¡jajaja! No se me hubiera ocurrido ese motivo ni en cien años. Yo creo que la capacidad multitarea, el poder mantener más de una conversación a la vez (y más de 2), y lo de poder vestir de cualquier color sin que la gente piense que te ha dado algún tipo de trastorno para salir así a la calle es de lo más agradecido de ser mujer.

  4. Me gusta ser mujer porque sólo por eso tengo el plus de poder dar vida. Crearla la creo con mi pareja, pero dar a luz es una expresión demasiado gráfica cono para ignorarla.
    Me encanta ser mujer porque gracias a ello he podido parir, sentir como otras dos personitas crecían en mí, se movían en mí cuando me escuchaban, interactuaban conmigo… Teníamos un «piel con piel» interior que de ninguna otra manera habría sido posible, y eso… Eso no lo supera ningún otro sentimiento.
    Así que, sí, ADORO SER MUJER. Y si pudiera elegir en mi próxima vida, volvería a serlo sin duda.
    Excelente artículo. Muy emocionante. Chapeau!

    • Ya lo dicen por ahí, ¡ser madre es un plus! Coincido contigo plenamente 🙂
      ¡Un besote Noni!

    • Yo he de confesar… Me había agenciado a parte de la lactancia, gestar y parir, así que te podrás imaginar lo muy de acuerdo que estoy contigo, Noni. Luego, mis compis me echaron la bronca por quererlo todo para mí XD y tuve que recortar, jajaja
      UN abrazo y gracias por aportar LUZ!

  5. Ser mujer es que mola, yo al menos estoy muuuuy contenta con tener lo que tengo (y tenerlo donde lo tengo, como dice Mamá en Bulgaria -aún me estoy riendo-), pero no sabría decir ventajas concretas, la verdad. Quizá sea el poderosismo que siente una en determinadas ocasiones… No sé. Las que apuntáis claramente me molan: ser madre, amar como amamos, sentir… sentir intensamente… sentir orgasmos, sentir varios… Esas cosas. XD
    Hay una chorra, chorra, y terrenal, pero que no deja de molar: el mundo complementos disponible, poder ponernos cosas colgando en casi todas las partes de nuestro cuerpo, cual árbol de navidad, y que no pase nada. ¿No es fantástico?

    • Jajajajajajajajaja, estáis sembradas con los comentarios!!! A ver que yo me aclare… O sea que mola ponerse colgajos por todo el cuerpo, pero no llevarlos de serie, no??? XD
      Yo soy muy de llevar colgajos, soy más bien de las «me sobra tó» XD pero oye, también es una ventaja poder hacerlo sin llamar la atención 🙂
      Un besazo!

  6. Que artículo más bueno, os doy la razón a todas con todo lo que habéis dicho. Siempre he pensado que de ser mujer lo mejor es poder quedarte embarazada, dar el pecho y esas cosas. Ahora que estoy embarazada, lo corroboro y aunque mi bebé aún no se mueve mucho cuando le noto me quedo embobada jeje.
    Lo de los orgasmos, que razón! Ese poder de ser multiorgasmica o no tener que esperar minimo 10 minutos (si no más) a recuperarse. Benditas seamos!! Y que pena me dan, y lo digo muy en serio, las mujeres que los fingen… Coña, pa eso no te pongas a hacer nada!! Yo no perdono uno, vamos! Jajajajaaja

  7. ¡Me encantan todas vuestras razones! Ahí va la mía:

    Ser mujer me permite establecer una relación especial, fraternal, con otras mujeres. No sé si siendo hombre se me permitiría el acceso a tanto sentimiento y tanta sabiduría oculta bajo la cotidianidad y el humor. Lo mejor de mi «ser mujer» son la mujeres maravillosas que descubro a mi alrededor.

    Un post muy bonito y como siempre muy bien escrito!! cosa que se agradece un montón tal como está el mundoooo!!! jajaja 🙂

  8. Me ha gustado mucho este post y me han encantado todas las razones que han dado en él para que les guste ser mujer y estoy absolutamente de acuerdo con ellas. Me quedo con las ya nombradas de tener la posibilidad de albergar vida en mi interior y de posteriormente amamantar a a ese ser (esos son todo unos regalazos del universo) y a la de ser multiorgásmica (que ya les gustaría a ellos).
    Besitos chicas!

  9. A todas las razones expresadas aquí (la del orgasmo múltiple me ha encantado) yo añadiría nuestra capacidad para la empatía, más acusada en las mujeres y nuestra tendencia a ser conciliadoras. Esto nos lleva a establecer relaciones de amistad profundas con otras mujeres, en las que somos capaces de hablar de todo, expresarnos libremente y llorar y reir juntas de una forma diferente a la de los hombres.

  10. Mmm No es tanto así lo del multiorgasmo.
    La vida no es todo sexo.
    Si comparamos todos los beneficios que tienen los hombres con el multiorgasmo femenino, ganan las ventajas de los hombres. Yo en mi otra vida quisiera ser hombre.
    Además los hombres también pueden tener multiorgasmos sólo que tienen que practicar técnicas, y muchos no lo saben hahah
    Pero repito, todo en la vida no es sexo (en mi opinión el orgasmo está sobrevalorado). NO vivimos las 24 horas, ni si siquiera 12, ni 4, ni 3, a veces ni 2, masturbándonos o teniendo sexo. La mayor parte del tiempo la pasamos en el mundo real, afuera, en el trabajo, estudiando, conversando, etc, y en ese mundo los hombres tienen más ventajas.

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