Reactivemos el consumo, pero responsable

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Durante casi dos meses nuestro país ha estado prácticamente parado por completo. No podíamos salir a la calle, restaurantes y comercios de todo tipo se han visto obligados a cerrar sus puertas e incluso, las grandes superficies que se mantenían abiertas, sólo podían vender productos de primera necesidad como alimentación, limpieza o aseo.

Esto ha supuesto un duro golpe para empresas de todos los tamaños, para pymes y autónomos y está claro que, los que tengamos la suerte de seguir manteniendo nuestros trabajos, deberíamos poner nuestro granito de arena para ir reactivando poco a poco la economía porque nos necesitan. Pero por otro lado, también estaría bien que intentáramos dejar de lado el consumismo desmesurado al que estábamos acostumbrados y, este parón es un buen momento para hacer borrón y cuenta nueva. Porque no olvidemos que se puede vivir con menos.

frutería

Pero ¿cómo podemos reactivar el consumo sin volver a caer en el consumismo, haciéndolo con cabeza y aquí os dejo algunas ideas que se me ocurren pero me encantaría que en los comentarios me dejarais las vuestras.

Compra en tiendas de barrio

Consume en las tiendas de tu barrio, en los pequeños comercios que están cerca de ti, es una manera de ayudar a estos negocios que seguramente sean de los que peor lo están pasando en estos momentos. Pero también es una forma de evitar las grandes superficies donde estás mucho más expuesto al virus, tanto tú como los productos que vas a adquirir.

Fruterías, carnicerías, pescaderías de tu zona, mantienen las mismas normas de seguridad que los supermercados, pero además, los alimentos que venden es muy probable que los haya tocado menos gente. Estarás ayudando a los autónomos de tu entorno y lo harás, de una manera más segura para ti.

Planifica tus compras

Evita esos flechazos a primera vista. Aunque es normal que alguno se nos escape, lo ideal es que tengas planificado lo que tienes que comprar y no me refiero sólo a hacer el menú mensual y con ello la lista de la compra. Esto también lo podemos extrapolar a la hora de comprar ropa para nosotros o nuestros hijos o incluso juguetes.

Debes ser consciente que lo que necesitas es un abrigo, unos pantalones y dos jerséis y de esta manera evitar volver con más ropa de la necesaria que es muy probable que se quede en nuestro armario muerta de risa.

Compra productos locales

Más allá de comprar en las tiendas de tu barrio, también es importante consumir productos locales. Cada producto, da igual del tipo que sea, tiene una huella ecológica que se calcula teniendo en cuenta el proceso de producción pero también el transporte y la distribución, por ello, cuando más cerca se produzca mucho menor será la huella ecológica y, por otro lado, estarás nuevamente ayudando a reactivar la economía de tu entorno.

Restaurante

Encarga comida en los restaurantes de tu zona

Que uno de los sectores que peor lo está pasando con esta crisis originada por la Covid-19 es la restauración es algo que todos tenemos claro. Por eso, en la medida de lo posible, todo lo que podamos ayudarles será muy bienvenido.

Pedir de vez en cuando comida para recoger a alguno de los restaurantes de tu entorno es una buena manera de hacerlo. Si todos (los que podamos evidentemente) intentamos poner esto en práctica les daremos un pequeño empujoncito muy necesario en estos momentos y además, descansaremos un día de fogones que tampoco nos vendrá mal a nosotros porque sinceramente, eso de estar dos meses todos comiendo y cenando en casa, personalmente ha habido momentos que se me ha hecho un poco cuesta arriba…

No debemos olvidar…

Y para terminar, hay un par de cosas que debemos tener siempre en mente a la hora de consumir de manera responsable e intentar no volver a caer en el consumismo al que estamos tan acostumbrados.

Presupuesto

Ten siempre presente tu presupuesto: no lo pierdas nunca de vista y piensa que, cualquier alimento que tires a la basura caducado o porque ha sobrado es dinero. Esa prensa de ropa que está en tu armario con la etiqueta, es dinero o, ese juego con el que tu hijo no ha jugado ni una vez, también lo es.

El espacio da tranquilidad: tener una armario abarrotado o en general tu casa, no hará más que agobiarte. Piénsalo cuando vayas a adquirir algo y no tengas claro si lo necesitas o no ¿te va a hacer feliz, como diría Marie Kondo o sólo va a ocupar espacio.

Si puedes, no es momento de dejar de consumir radicalmente, nos enfrentamos a una crisis sin precedentes y empezar a reactivar la economía en las medidas de nuestras posibilidades es algo muy necesario. Eso sí, hagámoslo de una manera responsable y sin volver a caer en el consumismo que nos tenía absorbidos.