Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido

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Quien más, quien menos tiene experiencia con esto de los bebés y, sin embargo, llega el momento de visitar a tu amiga/prima/vecina/compañera de trabajo recién paridas y nos volvemos locos para elegir un regalo adecuado. Acertar no es tan difícil como parece pero, por si acaso andas un poco perdido vamos a repasar algunas claves a tener en cuenta a la hora de realizar nuestra elección.

¡Dame más, dame más, dame 24 horas más…!

¿Qué le falta a cualquier madre? ¿Y qué le falta sobre todo a la madre de un recién nacido? ¡TIEMPO! ¿Y cómo podemos regalarle tiempo? Pues echándole una mano en todo lo que podamos. Desde hacerle un relevo para que se eche una siesta hasta hacerle la comida. Cambiar un pañal, tender la ropa o irle a la compra. El problema es que regalar tiempo es bonito, práctico pero, como regalo para un recién nacido lo veo un tanto “postureo”. ¿Por qué? Porque si no tenemos demasiada confianza no parece muy de recibo presentarse en casa de nadie para limpiarle el baño o cuidar a su bebé mientras echa una cabezada… y si la tenemos, pues ya no será un regalo, será una ayudita que haremos de mil amores. En cualquier caso, es una opción a tener en cuenta.

reloj

¿Ser cuqui o práctica? Esa es la cuestión

Además de vistosas, las canastillas son siempre un acierto seguro porque ya sea en la primera semana de vida o dos años después pañales, colonia, cremitas, gel de ducha y demás productos de higiene personal siempre van a ser necesarios. Es cierto que, como madre primeriza, me vi sobrepasada por la cantidad de potingues que acumulé, pero a la larga me di cuenta de que le fui dando salida a todos. De hecho, en una de las canastillas había cortaúñas, termómetro de baño e, incluso, un aspirador de mocos que acompañaron toooooda la primera infancia de mis hijas. Puede que no sea muy glamuroso aparecer con un paquete de pañales como regalo, pero efectivo y útil es a más no poder. Además, siempre podéis recurrir a una de esas tartas de pañales que tanto se llevan ahora. Con una cesta de mimbre o caja del bazar asiático y un poco de maña podéis hacer vosotras una canastilla a vuestro gusto y acompañarla con algún peluchillo, algo para la mami…

La madre de…

Porque sí, la madre es la gran olvidada en todo esto. Nueve meses siendo el centro de atención y es parir y nadie -salvo su propia madre- mira para ella. Algunas flores en el hospital -en algunos están prohibidas ya-, bombones y si te he visto no me acuerdo. ¡Pues no! Yo también reclamo el protagonismo de la madre a la hora de pensar en un regalo de nacimiento. Debo reconocer que el mejor regalo que a mí me hicieron tras mi segundo parto fue una bandeja de ibéricos que, después de nueve meses sin catar el jamoncito, me supo a gloria. Quizás no se trata de ir tan lejos, pero sustituir las flores por una cesta con un buen chocolate -antiguamente a las parturientas, en las aldeas, siempre se les regalaba vino dulce Sansón y una tableta de chocolate a la taza-, unas galletas gourmet, algunas gominolas selectas, unas pastas de té o alguna delicatessen os convertirán en las best friends forever de cualquier madre. ¡Ojo! que esto va por preferencias, a lo mejor quedáis igual de bien con una buena cesta de frutas… En cualquier caso, NUNCA OS OLVIDÉIS DE LA MADRE.

jamon

… y el hermano de…

Ni de la madre, ni de los hermanos mayores. No hace falta invertir mucho, pero una caja de colores, un libro, un puzle o cualquier otro detallito es siempre una bonita forma de agasajar al resto de niños de la casa en un momento complicado y de muchos cambios para ellos. Regalos materiales, pero también inmateriales, como un poco de atención, una visita al cine, una palabra amable… Los que hemos repetido en eso de la maternidad/paternidad creo que estamos especialmente concienciados al respecto y nadie se imagina lo que apreciamos esos gestos hacia nuestros hijos mayores en esos momentos.

Lista de nacimiento

Lo respeto pero yo, personalmente, detesto esta opción. Eso de abrir una lista de nacimiento en una gran superficie comercial me parece demasiado impersonal. No cuestiono que sea práctico, pero no acaba de gustarme. Si eres de los afortunados y previsores que compras con tiempo y escoges uno de los regalos asequibles, perfecto: puedes plantificarte en casa con una bolsa maternal y quedar como una reina. Pero si tu presupuesto es más limitado o lo has dejado para última hora ya te veo llegar con un “vale por dos ruedas y el manillar del carrito”.

recien nacido

Lazos, tallas y grandes superficies

Sí, es lo más socorrido, pero con la ropa, aunque parezca mentira, es más difícil acertar de lo que parece. Para empezar, hay que conocer los gustos de la madre -yo me pasé semanas descosiendo lacitos rosas-. Segundo hay que prever el “efecto talla” 0, o lo que es lo mismo, que la criatura tenga más prendas de primera puesta que días para llevarlas. Si somos de las previsoras que compran a meses vista nos puedemos encontrar con que el bebé crezca muy rápido/muy lento y ese bonito conjunto de primavera, cuando le sirva, sea casi septiembre. Total, que si no queda otro remedio que regalar ropa lo mejor es, sin duda, comprarla en una cadena de esas que aceptan cambios y devoluciones.

Medallitas y medallones

Plantarse en la joyería y comprar unos pendientes -si es niña- o una pulsera con el nombre es de lo más socorrido, pero uno debe asegurarse, por ejemplo, de que los padres estén dispuestos a agujerearle las orejas a la pequeña, o les guste “enjoyar” al recién nacido. Medallistas/medallones, cubiertos de plata, conchas bautismales… El catálogo es extenso, pero también la probabilidad de repetirnos o, sencillamente, equivocarnos con los gustos paternos y ahí lo del cambio es más complicado, pues la mayoría suele venir grabado.

Joyas de plata de la colección Els contes de la Laia, íntegramente realizada y diseñada en Tass Joies SCP.
Tass Joies SCP

“¿Qué necesitas?”, la pregunta trampa

Trampa porque muchas veces los padres no saben qué decir. Si es el primero aún pueden dar ideas, pero como sea el segundo, con el que mitad de los bártulos ya los tienen de antemano, la cosa se complica. Yo, personalmente, pedí por compromiso algunas cosas que dudaba de que fuese a utilizar y así fue. Allí quedaron acumulando polvo. Además, está la cuestión monetaria. Cada vez que oía un “¿qué quieres que te regale?” me daban ganas de contestar “¿cuánto te quieres gastar?”. Al final pones a los padres en un compromiso.

Sé original

Si no tienes la confianza suficiente como para plantarte con algo verdaderamente útil -léase paquetes de pañales- o si tienes tanta confianza que ya sabes perfectamente lo que necesita y lo que no, siempre puedes optar por regalos inmateriales. Reunirse varios amigos y regalar una sesión de fotos, por ejemplo, es un detallazo. De hecho, lo habría preferido a los siete marcos de fotos y tres chupeteros de plata con los que me junté. Ahora que se lleva tanto las “experiencias” y el mundo de la puericultura experimental cuenta con un abanico tan amplio seguro que resulta fácil encontrar actividades orientadas a los recién nacidos y a sus padres -estimulación, yoga, natación…-

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Una regalo especial, una sesión de fotos. Esta, by Violeta Rodríguez

Tirar de experiencia propia

Parece lo más fácil, pero se nos olvida recordar qué nos gustó a nosotros o a qué le dimos verdadera utilidad a la hora de buscar el regalo adecuado para un recién nacido. Artículos de puericultura hay cientos y, aunque lo que para alguien puede resultar imprescindible para otros es un cachivache inútil, por lo general partir de la experiencia propia es una buena base para acertar.

Fotos: Pexel, Pixabay, Tass Joies y Violeta Rodríguez

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Soy María Fernández. Mujer, madre, amante, amiga y periodista en permanente propiedad conmutativa. No sé vivir sin contar historias. Las mías, las tuyas, las de los demás. Nunca sabrás si voy o vengo, pero cuando te hablo ten la seguridad de que lo hago de forma honesta, porque no sé hacerlo de otra manera.

5 COMENTARIOS

  1. Gracias chicas por el detallazo de mencionarnos, a mi en concreto, y en general a los fotógrafos infantiles.
    Desde mi experiencia diré que cada vez más me llaman para regalar una sesión de fotos, bien los compañeros de trabajo o varios amigos para el bautizo del hijo de un buen amigo.
    Regalar fotos es algo diferente, que no caduca y que nunca se tienen suficiente… o solo yo pienso así? ;))
    Como leí el otro dia, colecciona recuerdos y no cosas.
    Gracias chicas por darle valor a las fotos.

    • Por experiencia propia te puedo asegurar que es uno de los regalos que me hicieron que más agradecí y que a día de hoy todavía -evidentemente- conservo. Los recuerdos no tienen fecha de caducidad, ni pasan de moda, ni pierden utilidad. Muchos besos

  2. Yo he regalado en grupo sesiones de fotos,q ue me parece chulo y muy bonito,aunque yo no tenga ninguna sesión de esas con ninguno de mis hijos…..e individual, pues si hay confianza con los padres, pues lo que necesitaban, también tartas de pañales y cajas de bazares,llenas de cositas como dices, sacamocos,termómetro, cremas, baberos, sonajeros, algún body con frases chulas, gasas,sueros,peine, ….vamos, un kit de bebé jeje…

    En este embarazo, si me regalan una bandeja de sushi fresquito me conquistan.

    Me gustan las ideas que proponéis

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