lunes, mayo 16, 2022
InicioLifeStyleCuando Tom Cruise molaba

Cuando Tom Cruise molaba

Hubo un tiempo en el que Tom Cruise molaba. No sólo molaba, molaba mucho. Era el novio que todas queríamos para nosotras. El chico triunfador, el de la sonrisa infinita. Nadie sospechaba entonces que medía sólo 1,70 de altura, o sea, que era tirando a bajito. Sería porque entonces se rodeaba de mujeres como Elizabeth Shue a las que sacaba un buen cacho sin necesidad de ponerse alzas. Luego le dio por casarse con chicas más altas que él como Nicole Kidman y más tarde Katie Holmes y no volvió a ser lo mismo. Descubrimos que era un héroe de bolsillo.

Es como cuando descubres que el chico que te ha gustado de siempre y que a ti te parecía cañón tiene una ligera imperfección. Tú no se la habías visto porque estabas colada de él hasta las trancas y ni siquiera habías reparado en ello. Pero cuando una amiga te la señala, no puedes ver más allá. Lo mires siempre como lo mires irás a parar a esa pequeña imperfección insignificante que antes no significaba nada para ti y ahora lo es todo. Se rompe la magia. Y ya no hay vuelta atrás

Tom Cruise Cocktail
Fotograma de Cocktail (1988)

Pero ¡cómo era de guapo!. La verdad es que yo nunca fui muy groupie de adolescente, ni de Cruise ni de nadie. A pesar de que entendía bien lo tremendo que estaba (porque lo estaba) nunca estuve lo suficientemente liberada para dejarme llevar y empapelarme la habitación con su sonrisa. Me faltaba por aquel entonces sentido del humor y también ligereza. Era demasiado sensata, en exceso. Sólo con los años me he podido sacar el palo del culo y reírme de la superficialidad. Como me dijo una amiga, lo que no pasas de joven lo pasas de vieja y vive dios que yo estoy viviendo una adolescencia a mis casi cuarenta que me está sabiendo a gloria bendita.

Top Gun

Tom Cruise era mono hasta decir basta. De una manera insultante. Eran del tipo que nos gustaban entonces. Ahora triunfan más especímenes como Fassbender, menos perfectos, más rudos, con más músculos. La verdad es que la moda de los 80-90 no ayudaba a saber si Cruise tenía el torso torneado o no, y nos importaba una mierda, dicho sea de paso. Sólo nos fijábamos en esos ojos, que miraban de una manera especial, esa medio sonrisa y esos dientes blanquísimos. Lo que queríamos era que viniera a buscarnos a la puerta del colegio y ser la envidia de todas nuestras compañeras. Nada más.

A las mujeres de mi generación por alguna extraña razón nos iban los uniformes. Cuantos quisieron ser como Cruise en Top Gun y convertirse en pilotos, y cuantas de nosotras quisimos que viniera Gere a rescatarnos vestido de Oficial y Caballero. Ahora directamente los desnudamos. Que nos vengan haciéndose un 300 ya que estamos…

Tom Cruise Risky Business

Las primeras películas de Cruise eran totalmente para adolescentes. Risky business no nos dejó tanta huella (aunque el baile se haya hecho mítico con los años. Pero yo no la recuerdo de entonces), pero Cocktail lo elevó a la categoría de total y absoluto mojabragas. En aquella época sólo estaba a la altura David Summers de los Hombres G que iba volviendo locas a las jovencitas patrias. Eso sí que era histeria colectiva y lo demás tonterías.

Yo no sé si ahora los camareros de los bares son dios. Pero en los bares de copas de hace veinticinco años o más nadie había más atractivo que el camarero de turno. Solían estar tremendos, tenían acceso a copas y sobre todo a las chicas más guapas. Eran seres inalcanzables. Cuando teníamos diecisiete años salir con un camarero era triunfar. Con vuelta al ruedo y salida en hombros. Por eso ver a Tom Cruise en Cocktail nos parecía lo más de lo más.

cocktail

Este verano vi Cocktail con un cierto miedo. Hay películas y series que soportan fatal el paso del tiempo (en serio, nunca veáis el Gran Héroe Americano o el Superagente 86 ¡qué decepción!) y tenía miedo que esta película que no veía desde que tenía ¿cuántos? ¿dieciséis? me decepcionara. Para nada. Aguanta como una jabata y a pesar de que los estilismos de aquellos años eran terroríficos Cruise sigue saliendo tan espectacular como recordábamos. Quizás es que no teníamos tan mal gusto.

Rainman

Pero las adolescentes de aquellos años no le perdonamos a Cruise que decidiera volverse intenso. Nos aburrimos mucho en Rainman, que tenía un pase porque seguía saliendo guapo (en una película aburrida, vale, pero guapo al fin y al cabo) pero le tiramos tomates figurados a la pantalla en Nacido el Cuatro de julio porque aquello era un coñazo de dimensiones épicas. Al menos con mis ojos de entonces. Nunca he tenido las ganas ni el valor de volverla a ver. ¿Qué era aquello de ponerse intenso si todo lo que queríamos era que sonriera y nos enseñara sus dientes perfectos? ¡Qué traición!

Mision imposible

Luego ya no pudimos verle con la inocencia de antaño. Para nosotras Tom Cruise era un hombre que representaba lo superficial, era un sueño. Un Ken que hacía papelitos intrascendentes. No le pedíamos más. Sí, le pedíamos que siguiera haciendo eso mismo. Aunque en el fondo durante toda su carrera Tom Cruise se ha dedicado a hacer de Tom Cruise. Pero ya no le pedíamos eso. Se rompió el encanto. Descubrimos que era bajito, que se ponía alzas, que era cienciólogo y que se llevaba unos rollos muy extraños con sus mujeres. Aunque saliera en Misión Imposible… ya no era lo mismo.

Vanilla Sky

Yo sólo hay una cosa que me muero por saber. Y es cómo se sintió Penélope Cruz cuando comenzó a salir con él. Imagino que una chica de Alcobendas como ella, apenas un par de años mayor que yo iría al cine exactamente igual a ver películas y se forraría la carpeta igual que lo hicimos todas. Me gustaría saber si en la suya alguna vez estuvo Tom Cruise. Qué cosas.

Artículo anteriorLas búsquedas más divertidas
Artículo siguienteEres madre y se te nota
Sara Palacios
Sara Palacioshttp://www.mamisybebes.com
Soy Sara Palacios, aunque en la red muchos me conocen como Walewska, mi nombre de guerra. Soy curiosa, inquieta, seriéfila, gafapastas y a ratos pedante. Los que me conocen dicen que tengo mucho sentido del humor y yo no sé si soy graciosa o no, pero que me gusta reírme continuamente es un hecho. ¡Soy una optimista incorregible!
RELATED ARTICLES

16 COMENTARIOS

  1. Demasiado bajito para mí… Creo que no tuve ningún poster suyo. Y no se por qué, yo tengo algún recuerdo más tórrido de él.. ¿Puede haber una escena de sexo en almacén en Risky Bussines? ¿O era en Coctail?

  2. Aqui una fan! La verdad es que me encantaba y coincido totalmente contigo. Perdió todo el encanto, no sé si fue cuando vi lo bajito que era o por todo el rollo de la cinesiología, pero sea como sea, lo perdió.

  3. Coincido plenamente en que Tom Cruise siempre hace de Tom Cruise. No se adapta él a las pelis, más bien parece que se las haga a medida para que se adapten a él.
    Antes me parecía mono pero ahora me parece un egocéntrico chiflado…

    • A que sí? Ha cambiado un montón! Al menos de la imagen que teníamos de él, que posiblemente no tenía nada que ver con la realidad…

  4. Se te ha olvidado Mimi Rogers, que además era otro atractivo ¡para los chicos!
    El otro día lo vimos en la última de Misión Imposible y le cambiaba la cara en algún plano. Parecía Raphael en algunos de ellos y pensabas que iba a salir cantando lo de ¡Escándalo!

    Ha encontrado un agujero en lo de las películas de acción y todavía aguanta bien de físico y de taquilla.

    Y sí, la mejor de todas, Mimi Rogers.

    • JAJAJAJAJA me encanta esto de que Tom Cruise está mutando en Raphael JAJAJAJAJAJA me encanta, me encanta!

      Es verdad, Mimi Rogers. Yo no me acordaba mucho de ella (mea culpa, placa placa) pero tienes razón. Mucho más de verdad que las posteriores 🙂

  5. Era muyyyy fan, mucho mucho. No sé la de veces que habré visto Top Gun jajaja. Pero como dices hace mucho que perdió su encanto, sobre todo por ese rollito cienciólogo.
    La verdad es que pensando en empotradores nunca se me presentaría su imagen ?
    Besos

Los comentarios están cerrados.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron “loca”
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión