¿Trabajo nuevo? 5 trucos para hacerte con la gente

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Un trabajo nuevo es siempre un reto, no sólo por todo lo que conlleva reubicarte en un espacio laboral nuevo, con costumbres nuevas, rutinas diferentes, sino que además tienes que enfrentarte a ser “el nuevo”.

Busca un look discreto que no te ponga etiqueta.

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Shutertstock. look de trabajo

Llegas a la oficina con tu look más que estudiado, lo que viene siendo un “arreglá pero informal”, y buscando un outfit discreto para pasar desapercibida.

Aunque por otro lado, puedes hacer completamente lo contrario, buscar un look que llame la atención: pintarte los labios rojos, ponerte unos tacones bien altos, o llevar algo que sea cualquier cosa menos discreto. De esta manera, dejarás claro que pisas fuerte, por lo que desde el primer momento puedes crearte ya enemigos.

No tengas miedo de preguntar todo

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Shutterstock. Libreta en trabajo

Pero eso sí, sólo una vez. Por tanto, coge una libreta y un boli y apunta las cosas básicas, para no tener que preguntar dos veces lo mismo. Aunque parezca de repelentes vale la pena anotarlo todo.

El día que fuiste a la entrevista, hay cosas que no preguntaste (eso es lo normal, no preguntarlo, pero que para el día a día son básicos), como son: se hace una pausa a media mañana para tomar un café, se sale a alguna cafetería, se lleva cada uno algo, y lo mismo ocurre con la comida de mediodía.

Así, que en tu primera hora de aterrizaje, tienes que averiguar esas cosas básicas.

Únete al café del primer día.

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Shutterstock. Coffee break

Aunque luego no seas de parar, o no te guste el café, seguro que en tu primer día, alguien se dirigirá a ti, cuando bajen o paren los compañeros, para decirte si te unes a ellos. Ese es un buen momento, para observar y ver cómo son cada uno de tus compañeros. Si eres una persona observadora, enseguida descubrirás quién es el líder, quién no se mueve de la mesa, o incluso si hay diferentes grupos en la oficina. Y además, es una opción genial para ver el ambiente de trabajo que hay.

En esos cafés, salen las primeras críticas, o los primeros comentarios negativos, y si eres un poco espabilado, es un juego al que no entrarás.

Haz que alguien te enseñe toda la oficina y te presente a la gente.

Dependiendo del tipo de empresa en la que trabajes igual no es necesario, pero seguro que tu responsable, o el responsable de RRHH, se encargarán de presentarte a la gente, y de indicarte, cosas tan básicas como dónde hay agua, dónde están los baños, cómo y dónde imprimes.

Como decíamos antes, pasamos más horas en el trabajo casi que en nuestras casas, por lo que es una muy buena opción, saber esas cosas básicas, que luego nos facilitarán nuestro día a día.

Ten una actitud alegre pero contenida

Es muy importante, que al igual que con el look del primer día, tu actitud sea también discreta. No es necesario ir pegando voces, ni demostrando que somos el que más sabemos. Mejor, mantenernos en un segundo plano, pero sin ser unos tristes. Una sonrisa siempre hace que el resto por empatía te la devuelvan.

Eso no significa, que no seamos nosotros mismos, ni que adoptemos una personalidad diferente, pero en cambio, nos permite ir viendo de qué pie cojea cada uno.

Imagina que te encanta contar chistes verdes. Lógicamente, no vas a llegar a un trabajo nuevo y ponerte a contarlos en el café, como si fueras Dani Rovira. Para empezar, porque no sabes si estás ofendiendo a alguien. De la misma manera, que no vas a ponerte a hablar de política o de religión.

Estos cinco consejos son básicos para que las primeras semanas vayas cogiendo confianza con tu nuevo trabajo y tus nuevos compañeros. Y ya sabes la clave: la discreción.