La primera misión internacional de vacunación hoy cumple 200 años

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Un 30 de noviembre como hoy un grupo de valientes e inconscientes se embarcaban en la primera misión internacional de vacunación masiva.

Sí, los primeros, un grupo de españoles se embarcaban en esta misión y sobre todos destacaba el valor de una mujer. Una historia que merece ser recordada y sobre todo conocida por todos esos que a día de hoy siguen poniendo en cuestión la eficacia de la vacunación.

 

Vacunación masiva

Hoy es un día de esos en los que se cumple algo, se celebra algo y se reivindica algo, como casi todos los días del año por otra parte, pero hoy es más especial porque se recuerda a gente valiente, se celebra la vida y la audacia y se reivindica el valor de la investigación y la medicina. Y todo eso relacionado con España ¿no os parece increíble?

Terminaba el año 1803, exactamente era el 20 de Noviembre de ese año, cuando salía desde España el barco de la expedición que se planteaba la hazaña de vacunar a todo el imperio español de América de una enfermedad que estaba diezmando a la población: la viruela.

La expedición fue bautizada con el nombre del doctor que la encabezaba, Francisco Javier Balmis, pero la labor que llevó a cabo Isabel Zendal fue absolutamente imprescindible para que la misión llegara a buen puerto.

Vacunación internacional

De ella poco sabemos hasta que se publica el libro de Javier Moro, “A flor de piel”, en el que conocemos algo más de su complicada vida y de su participación proactiva en esta casi suicida expedición.

 

 

Vacunas, sí por favor

Isabel Zendal ha sido considerada por la Organización Mundial de la Salud como la primera enfermera de la historia en misión internacional, un reconocimiento muy importante si lo contextualizamos en la España de finales del siglo XVIII y principios del XIX y en las propias circunstancias personales de la vida de Isabel.

Un reconocimiento y una misión en la que esta mujer, esta gallega se dejó la piel junto al resto de sus acompañantes, médicos, celadores y sobre todo: niños portadores del virus, niños que llevaban en su sangre la vacuna de una enfermedad que estaba matando a miles de personas al otro lado del Atlántico.

 

La viruela es una de las dos únicas enfermedades que el ser humano ha conseguido erradicar por completo, no tiene un tratamiento específico, solo se puede prevenir y la prevención solo se consigue mediante la vacunación. No hay otro modo.

 

No hace falta que os cuente la polémica infundada que existe aún a día de hoy sobre el tema de las vacunas.

 

Y sí, a poco que leáis a científicos, médicos y sanitarios veréis que es una polémica completamente infundada por mucho que algunos presentadores de televisión se planteen una y otra vez abrir un debate que no se sustenta en ninguna base científica.

vacunación masiva

Lucía precisamente es una de esas personas, de esas profesionales de la salud, que deja clara siempre que puede su postura como pediatra en este asunto de las vacunas.

 

Hace poco Lucía formaba parte del equipo de blogueras que visitaron Senegal junto con nuestra compañera Natalia. En un entorno como este, es curioso cómo nadie se plantea polémica alguna.

En un lugar donde UNICEF se deja la piel para vacunar al mayor número posible de niños, nadie duda sobre la eficacia de las vacunas porque las madres saben que con ese pinchazo sus hijos tienen muchas más posibilidades de vivir que aquellos que no consiguen vacunarse.

Ya lo veis, la historia de nuestro propio país, la historia de mujeres valientes antes y ahora, la historia de organizaciones que se empeñan en salvar vidas, llevan de la mano la historia de las vacunas para conseguirlo.

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Primero fui mujer, después periodista, luego esposa y ahora además de todo eso madre. Esto último me obligó a reorganizar todo lo anterior.
Me gusta escribir y comunicar.
Disfruto con un buen libro, una buena película, una buena serie, un buen viaje y una buena charla con amigos.
Podría alimentarme sólo de queso y chocolate acompañados de un buen vino, una que es mujer de gustos sencillos.

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