Cuéntaselo al mundo

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Por Alberto García Briz, de agbdesign

Si no lo cuento, reviento…
No, no estoy aquí para hablar de ese baile que haces, cuando por fin estás relajada y sola con tus amigas. Ni de cómo la ex de tu marido se ha echado unos cuantos kilos de más. Aunque que sepas que podría. Y quizá lo haga otro día. Hoy quiero que escribas.

Quiero que escribas

Algo. Lo que sea. O quizá que recuperes esos escritos que tienes a medias en un cajón, esas poesías que escribías de joven, tus trucos para lidiar con tus hijos o una recopilación ordenada (y completada con nuevos contenidos) de tu blog o de tu diario personal. Tu propio libro de cocina, un álbum ilustrado, un manual para hacer esas manualidades que sorprenden a tus criaturas o, incluso… ¡Tu primera novela! Puedes poner tus conocimientos al alcance de otras madres con, por ejemplo, un manual sobre lactancia… ¿Una guía de “tus” viajes? También vale.
Si no lo haces ya, siempre podrás encontrar una razón para escribir. Ya sea por una vocación aparcada (que no frustrada), por no haber tenido tiempo hasta ahora o por no haber tenido el apoyo de tú-ya-sabes-quién. O, sencillamente, por que te gusta escribir. Puede ser una terapia, una forma de liberarte o de vivir una vida que no es la tuya. Casi todo vale.
Lo mejor de todo (y este es el motivo de mi colaboración de hoy en este blog) es que publicar tus escritos es más fácil que nunca y no tiene ningún coste inicial. Con lo cual, puede convertirse en una fuente complementaria o alternativa de ingresos, por pequeños que sean. Y puedes hacerlo desde casa, algo nada despreciable ahora que llega el invierno…

A tu ritmo

Además, puedes trabajar a tu ritmo. ¿Media hora al día, si llega? Si escribes una página al día, en menos tiempo del que te piensas tendrás un libro tuyo entre tus manos. Y seguro que conseguirás que sean dos páginas, cinco, diez… Una vez comiences, verás que no lo puedes dejar. A mí me pasa. Y no necesitas tener un despacho. Puedes escribir en cualquier sitio, con un portátil, una tablet o incluso el móvil, en tu café o rincón favorito.
En la actualidad, existen múltiples plataformas de publicación online que aceptarán tus contenidos (una vez que les asegures que son tuyos) y los pondrán a la venta, en todas esas tiendas que ya conoces (Amazon, GooglePlay, iTunes…) y en muchísimas otras que todavía no conoces.

Cómo publicar

El procedimiento para la publicación de un libro electrónico (ebook) es muy similar en todas esas plataformas: Debes registrarte, dando unos pocos datos personales (un mail de contacto, habitualmente) y una cuenta bancaria (algunas plataformas trabajan también con PayPal) donde te pagarán los derechos de autor que generen tus libros con cada venta.
Después, se trata simplemente de subir los archivos digitales (habitualmente, uno para el contenido y otro para la portada), introducir algunos datos sobre el libro (por ejemplo, el tema, para que la tienda lo pueda clasificar y ofrecer a “tus” lectores) y el precio que tú decidas. Las plataformas se encargarán de todo lo demás y te informarán, mensualmente, de las ventas que hayas conseguido y de tus ingresos.

¿Y en papel?

También hay otras plataformas (CreateSpace, Blurb…) que ofrecen la impresión bajo demanda desde un único libro. ¿Te imaginas tener tu libro impreso y encuadernado de manera profesional en tus manos? Como hombre, no te diré que es como tener un hijo pero es una sensación increíble. Es el resultado de tu trabajo, y nadie puede quitártelo.

Por supuesto, publicar en papel requiere algo más de trabajo en la edición y la composición pero todo eso se puede hacer con programas gratuitos y sencillos de aprender. Por ejemplo, yo trabajo habitualmente con GIMP (edición de fotos), InkScape (gráficos vectoriales), Scribus (maquetación y composición) y Calibre (conversión a epub, el formato de los libros electrónicos).
Todos ellos son programas gratuitos y complementan a tu editor de textos, que puede ser desde un sencillo Wordpad (o “Notas” en Mac) hasta la última versión del Microsoft Word (que por cierto tiene una versión gratuita para Android).

Cómo firmar

Un punto que te puede interesar: todos los editores te permiten utilizar un seudónimo, para los casos en los que no quieres usar tu nombre real o por si quieres separar (por ejemplo) tus novelas románticas de tus recetas de cocina o de los libros infantiles. Así no confundirás a tu público, que encontrará más fácilmente lo que busca.

El resultado

Internet te permite llegar al rincón más remoto del planeta. Tus libros pueden ser leídos por desconocidos con los que te une una afición, una pasión o la curiosidad por un tema concreto. Tu trabajo puede llegar a miles, millones, de personas de manera casi automática y puede ser un buen legado para tus hijos, y los hijos de tus hijos.
Además, los libros electrónicos son “ecológicos”, ya que no consumes árboles ni apenas recursos para producirlos o leerlos. En un lector electrónico, o en tu ordenador, puedes almacenar cientos de libros fácilmente, casi sin que ocupen espacio.
Los libros en papel, si los realizas con impresión bajo demanda, tampoco se imprimen hasta que alguien los compra (o tú, como autora, les pides un lote). De esta forma tampoco se generan stocks de libros que pueden quedarse obsoletos por una nueva versión, ni debes hacer la inversión de esta primera tirada. Y una vez tuyos puedes regalárselos a quien tú quieras o venderlos desde casa, lo que puede ser otra buena idea de negocio.

¿Lo mejor de todo?

Lo mejor de todo es el apartado personal. El tener el libro disponible, ya sea en tu mesa o a la venta en las tiendas online, supone que has completado un objetivo, una meta, que pudo parecer difícil (o imposible) al principio. El subidón de adrenalina de la primera venta o la sorpresa de la primera persona en recibirlo como regalo (dedicado y firmado) no tiene precio.
Por supuesto, también puedes usar el libro físico para darle en los morros (en sentido figurado, por favor) a esa ex, o a toda esa gente que nunca creyó en ti.
Hagas lo que hagas, escribe. Ponte una meta, un objetivo. Y cuéntanos aquí cómo te va y cómo lo has conseguido.

Foto: Alberto García Briz

Alberto García Briz vive en Munich y reparte su tiempo libre entre la familia, la fotografía y los libros. Es el autor (entre otros libros) de “Publicación Online – hazlo tú mismo”, disponible en las principales tiendas online y escribe en albertogblog sobre publicación, fotografía y edición de imagen.

 

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Este post ha sido escrito por una colaboradora puntual de Mujeres y Madres Magazine. Aquí os damos voz para que la vuestra llegue lejos. Si quieres colaborar con nosotras escríbenos a: hola@mujeresymadresmagazine.com

15 COMENTARIOS

  1. Lo cuentas con tanto entusiasmo que igual me pongo ya mismo!! Me ha encantado el post, de verdad. Gracias por darnos tantas pautas.. Ahora hace falta tiempo. Que ganas, muchas de nostras tenemos para repartir 🙂

  2. hola!
    Parece que me has leído el pensamiento. Llevo tiempo queriendo hacer algo que lleva tiempo reconocomiéndome y ahora o nunca. Así que llevo unos meses, escribe que te escribe. Incluso he pensado en la portada, el título… Y es que espero que algún día mi novela se publique 🙂
    saludos

    PD: Gracias por la info, la verdad es que hay cosas que ya sabía, pero de otras es la primera noticia que tengo 🙂

    • Pilar,

      hay mucha gente como tú. Pero, con un poco de suerte, un libro tuyo “hace ruido”, y de pronto sí se interesan… es cuestión de suerte.

      O de mantenerlo como algo privado, casi en secreto. Tú sabrás que lo has hecho, y muchas veces es suficiente.

      Pero eso sí, no dejes de escribir.

      Alberto

  3. ¡Muchas gracias por incluirme en el post! Es cierto que autopublicar ahora es mucho más fácil y partiendo de coste prácticamente cero. Pero también es cierto que luego no todo acaba dándole al botón de publicar.
    Pero opino lo mismo: escribe, sea de lo que sea, nunca fue tan fácil la autopublicación. Y yo creo que todo el mundo tiene algo que contar 🙂

    • Hola Arusca!

      Está claro que tras la publicación hay un trabajo de promoción y venta que, en el sistema tradicional, quedaba en manos de la editorial.

      El que se autopublica un libro (y además quiere venderlo) deberá enfrentarse a otras tareas más allá de la escritura. Esperamos poder completar esta visión con futuras colaboraciones… ya estamos maquinando cómo hacerlo.

      ¿Tal vez te animes tú a contarnos tu experiencia? ?
      Feliz viernes!

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