Buenas costumbres que se han esfumado con la maternidad

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Yo antes de ser madre era buena gente… ¡es broma! Una de las cosas que más me gusta de la maternidad es que siempre intentas ser la mejor versión de ti misma. Esta claro que tener hijos te cambia la vida, cambia tu forma de verla y tu forma de enfrentarte a ella y, en este proceso hay algunas “buenas costumbres” que por mucho que te esfuerces se quedan por el camino.

La Puntualidad

Estoy practicando esta entrada
Estoy practicando esta entrada

No es que fuera puntual, es que era de las que llegaba cinco minutos antes y me molestaba cuando tenía que esperar, lo cual tenía que hacer muy a menudo porque mis amigas eran lo peor unas tardonas y podía esperarlas hasta media hora (a pesar de eso sabéis que os quiero). Pues quien me ha visto y quien me ve! No recuerdo cuando fue la última vez que llegue a algún sitio, ya no digo un minuto antes, si no, a su hora. No sé como lo hago, pero haga lo que haga, siempre llego tarde. O calculo mal, o cuando voy a salir Pitufo tiene que hacer pis o cuando estoy de camino se me olvido el puré de El peque… da igual lo que me esfuerce, el resultado siempre es el mismo. He llegado al punto en el que ya no llego puntual ni cuando voy sola.

La Memoria

Así llego al baño cuando me acuerdo que llevo horas con ganas
Así llego al baño al recordar que llevo horas con ganas

No os voy a decir que era como la de la serie Imborrable ni nada por el estilo, pero tenía memoria, y digo tenía porque ahora no me acuerdo ni de si tengo ganas de ir al baño. Es una sensación horrible y de verdad que ya empiezo a verlo como un problema, pero la frase que más utilizo últimamente es “no me acuerdo”. Soy incapaz de recordar conversaciones, citas de médicos, lo que cene ayer e incluso, se me pasan cosas del trabajo por hacer… Os aseguro que hubo una época en la que era capaz de llevar cuatro programas (cuando trabajaba en televisión) a la vez y casi sin agenda… Es una de las cosas que peor llevo e imagino que será por la cantidad de cosas que tenemos en la cabeza y porque cuando hacemos algo, estamos pensando en lo que tenemos que hacer después, pero se pasa fatal. Una pregunta para las mamás de niños más mayores ¿se recupera la memoria alguna vez?

Cuidar las amistades

amigas
Ufff cuanto hace que no hago algo así…

Sin duda lo que peor llevo. Antes me encantaba llamar a mis amigas por teléfono y tirarme un buen rato hablando con ellas, poniéndonos al día de cualquier chorrada. Ahora creo que puedo contar con los dedos de las manos las veces que las llamo. Pero es que, desde el momento en el que llegan los dos torbellinos a casa y hasta que los acuesto no me acuerdo para nada del teléfono y a esa hora, lo único que quiero es tirarme en el sofá y poner encefalograma plano (eso las pocas veces que soy afortunada y no me tengo que poner a escribir).

Pero además, antes recordaba sus cumpleaños, si tenían un examen importante o una visita al médico. Como os imaginais y debido al punto anterior, ahora sólo recuerdo lo que me apunto en la agenda. Así que alguna amiga se ha quedado alucinada cuando me ha dicho “el martes voy al endocrino” y yo me lo he apuntado en la agenda, si no lo hago jamás le preguntaré que tal le fue y es algo que realmente me interesa.

La Lectura

Este es el reducido espacio que ha quedado para mi lectura
Este es el reducido espacio que ha quedado para mi lectura

La que más echo de menos… DEVORABA LIBROS y ahora, con un poco de suerte consigo leerme uno al mes. Cuando me acostaba siempre tenía que leer un ratito, ahora me echo tan cansada que no llego ni al final de la primera página. Eso por no hablar de las tardes de sofa y manta agarrada a un libro que me hubiera enganchado… no disfruto de una de esas desde que nació Pitufo.

La Música

Mi paso preferido cuando cocinaba
Mi paso preferido cuando cocinaba

Constantemente estaba oyendo música, daba igual que estuviera escribiendo, limpiando, cocinando…la música siempre estaba de fondo en mi vida y ahora, rara vez me acuerdo de ponerla. Algunas veces por miedo a que haga ruido y despierte al Peque, otras porque como estoy pensando en las mil cosas que tengo que hacer después ni me acuerdo. Esto es algo que lucho por recuperar porque la verdad es que me relaja mucho hacer las cosas con la música de fondo.

Cuidarme

De las cejas ya ni hablamos...

Nunca he sido la más coqueta del lugar y lo de las cremas hidratantes, etc. nunca lo he llevado a rajatabla, pero todo tiene unos limites y lo de ahora no tiene nombre. El moño es mi peinado por excelencia porque lo de lavarme el pelo todos los días es impensable. La depilación madre mía, en verano te esfuerzas más en llevarla bien pero en invierno, cuando te acuerdas ya tienes una selva y, cuando sacas tiempo para poder hacerlo, casi te hace falta una segadora en lugar de una maquinilla. Os confesaré que desde que me hice consultora de belleza he mejorado mucho en este punto, pero vamos el margen de mejora todavía es considerable.

Espero que según vayan creciendo los niños, vaya recuperando estas buenas costumbres que tanto echo de menos. Algunas porque lo estoy deseando y otras, porque lo agradecerán mucho los que me rodean. ¿Y tú?, ¿has perdido alguna buena costumbre desde que has tenido hijos?

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Soy periodista, Comunnity Manager y madre de dos pequeños terremotos. Me encantan las redes, escribir y compartir todo lo que se me pasa por la cabeza. No me dan miedo los retos, así que estoy deseando dejar salir mi parte más femenina para hablar sobre temas que nos interesan a las mujeres de hoy en día y, como no, deseando pasar un buen rato con vosotras.

8 COMENTARIOS

  1. ay niña…me identifico en todos y cada uno de los puntos.
    Tengo dos noticias, una buena y una mala.

    Empiezo por la buena…hay cosas que mejoran mucho cuando los niños crecen: por ejemplo tienes más tiempo para depilarte las cejas o pintarte las uñes 😉

    La mala: otras no mejoran en absoluto…yo nunca he recuperado mi memoria de antaño (que me pasaba como a ti, lo recordaba TODO) y mi hija mayor ya tiene diez años así que ya he perdido la esperanza de recuperarla jaja y sigo llegando tarde muchas veces.

    Pero bueno! No pasa nada…la vida es adaptarse a los cambios ¿no? jeje

  2. Uff todas las que cuentas, salvo lade la música, que nunca he sido de escucharla demasiado.
    Lo de la memoria en mi caso es muy gordo, me doy cuenta y me asusta un poco. Lo de la puntualidad es defecto de fábrica y por más que lo intento no lo suciono.

  3. Me dejas mas tranquila…pensaba que lo de la memoria era solo yo…incluso habia pensado preguntarle al medico por alguna prueba para el alzeimher…..añado que no se en que dia vivo, y si me invitas a lo que sea con mas de una semana de antelacion es probable que no vaya porque se me olvide! Ahh y soy incapaz de hacer planes a largo plazo!

  4. Yo he perdido la costumbre de hacer cosas nuevas en la Thermomix, sin tiempo para comprar cosas no tengo ganas de mirar recetas
    El tiempo de videojuegos es cuando voy y vuelvo al trabajo, menos mal que tardo una hora!
    Y lo de ver amigos, ¡parezco un ermitaño! Menos mal que tengo Twitter para hablar con gente y enterarme de cosas 🙂

  5. Lo has clavado todo, que precisión!!! A mí lo que más me preocupa también es el tema de la memoria, con lo pluscuamperfecta que era yo para esto… Y las amistades… puf… con las charlas que nos pegábamos antes y ahora ni tiempo para un triste whatsapp. Besos!!

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