Lo mejor de ser madre es …

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Aquí somos todas mamás: aunque tenemos muchas más cosas en nuestra vida nuestros hijos nos hacen increíblemente felices. Hoy te contamos que es lo mejor de ser madre … para nosotras, claro.

Vivir una segunda niñez (Sara)

infancia

Yo tengo grandísimos recuerdos de mi infancia: me lo pasé estupendamente y aunque tuve momentos (como todo el mundo) un poco malos la verdad es que predomina lo bueno. Es una época muy feliz para mí así que reconozco que me lo estoy pasando bomba viviendo de nuevo la niñez a través de los ojos de mis hijas, en una nueva perspectiva. Para mí es sencillamente precioso.

Aprender cada día con ellas (Nat)

lo que mas me gusta de ser mama

Y no sólo aprender cosas nuevas, que se aprenden muchas, si no también volver a hacer cosas que tenía completamente olvidadas. Los hijos te enseñan a ser paciente (¡muy paciente!), a ponerte en el lugar del otro siempre y, sobre todo, (como ya ha dicho mi compi Sara) a ver la vida con otros ojos. A diario me dan lecciones, lecciones que me ayudan a crecer como persona y aprendo un montón de cosas. Y también me enseñan a volver a saltar a la comba, a jugar a las muñecas o a tirarme a bomba en la piscina. ¡Por qué dejaremos de hacer todas esas cosas!

Sentir el amor absoluto (María L.)

amor

Para alguien que no es de verdades absolutas, el amor que fluye entre mis hijas y yo es la única realidad absoluta, sin cortapisas ni dudas, que existe. Ese amor incondicional que te rescata, que te llena de felicidad, que te hace sentir COMPLETA… Y ahora, rebajando el tono de intensidad empalagoso que me ha invadido al escribir eso, os confesaré que lo mejor de la maternidad es comer gominolas sin remordimientos.

Los momentos mágicos (María Jardón)

La maternidad nos da muchos momentos llenos de magia. La primera vez que lo coges en brazos, la primera vez que le das el pecho, la primera vez que dice Mamá, cada vez que dice “te quiero mucho”, tumbarte con ellos en la cama a leer un cuento, esos baños divertidos en familia, los días en la playa, las excursiones…. Con ellos todo es diferente y se disfruta con la mirada de un niño, como si estuviera lleno de magia.

El poder curativo de un beso (Pilar)

Niña con piruleta

Esa magia que tienes sólo durante un tiempo cuando te conviertes en madre. Ese beso en la rodilla herida, ese abrazo tras una pesadilla. Esos ojos que te miran embelesados cuando les cuentas una historia, esa fe absoluta en ti y en lo que representas para ellos.

Eso me parece tan arrollador que a veces me da hasta miedo porque como día el tío de Peter Parker “un gran poder conlleva una gran responsabilidad” y no deberíamos olvidarlo nunca, ni siquiera cuando ellos crezcan y ese super poder se diluya como un azucarillo en un vaso de agua. Si lo hemos ejercido bien seguro que sentiremos sus frutos.

Volver a creer en la inocencia (Majo)

Lo mejor de ser madre

Seguro, que todas estamos de acuerdo en todos y cada uno de las razones que dan las compañeras. Pero sin duda, para mí lo mejor de ser madre es disfrutar con esa capacidad que tienen los niños para imaginar, para creer en cosas absolutamente fantásticas y que al ser madres, volvemos a vivirlos una y otra vez. La magia de los reyes Magos, Papá Noel, Ratoncito Pérez vuelven a nuestras vida, para hacerse un hueco en nuestras fantasias.

– Mamá, ¿verdad que cuando un bebé sonríe por primera vez nace un hada?.

-Claro, hija.

Y así, seguimos y seguimos creyendo en cosas bonitas.

El placer de verles dormir (Vero Trimadre)

lo-mejor-maternidad

Que sí, que estoy de acuerdo con mis compañeras en todo lo que han dicho. Ser madre es mágico y gracias a tus hijos (re)descubres un montón de sensaciones y emociones únicas, pero hay una que a mí me reconforta como nada en el mundo: arroparles antes de irme a la cama y quedarme disfrutando de sus caritas de placidez mientras duermen. Es una sensación inigualable, creo que tiene que ver con el instinto de protegerles y a mí me reconforta como nada en el mundo (¡y descansar un poco de sus intensidades, eso también me reconforta!)

Imágenes: Propias (Nat, Majo, María L.), Pixabay (María, Pilar), Shutterstock

1 COMENTARIO

  1. Chicas, a mi cualquier gesto de mis hijos me reconforta, desde las malas caras de mi hija preadolescente, 11, hasta las malas caras de mi pequeño, 5, que repíte a la mayor. No os cuento entonces, como me siento cuando me dicen “eres la mejor”. Y es que a veces, necesito escucharlo, para seguir un paso más, para renovar dosis de paciencia, para que mis 24 horas, que son suyas, sigan siendo suyas….y es que todo este sacrificio de la maternidad, en algunos momentos necesitan recompensa….y ese “mami, te quiero” eleva tu humanidad a la enésima potencia, pero como diría Mariete: ” aayyyy, qué pacenciiiaaa”, tal cual.

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