Consejos para sobrevivir a una mudanza con niños

Ya lo dijo Benjamin Franklin en su momento, “tres mudanzas equivalen a un incendio” y no solo por lo que sufren los bienes, qué también, sino por todo el estrés y caos que conlleva. Además, si le sumas niños a la ecuación, el resultado puede ser de vértigo.

La incertidumbre ante el cambio de casa, el desorden de tener todo metido en cajas, el estrés por tener todo preparado a tiempo o por recolocar las cosas en el nuevo hogar, hacen que la familia se enfrente a unas semanas complicadas y que pueden afectar considerablemente a los pequeños de la casa. Vamos a ver algunos consejos para sobrevivir a una mudanza con niños de la mejor manera posible.

Hazles participes del proceso

Hablar mucho con ellos, en el momento en el que el cambio esté totalmente decidido implícalos en el proceso. Explícales que os vais a mudar, que vean la casa a la que vais a ir, si pueden déjales escoger su habitación, etc.

Cuéntales lo que va a suponer la mudanza, que vais a tener que meterlo todo en cajas, que van a ser días de caos y que conozcan todos los cambios que va a suponer. Esto hará que no les coja por sorpresa y que la enfrenten con ganas.

Utiliza películas o cuentos

En función de la edad de los niños puedes apoyarte en películas o cuentos que ayuden al pequeño a ver que otros niños han pasado por ese proceso. Descubrir que otras familias han vivido una mudanza y ver todo lo bueno que les ha aportado facilitará que tus hijos lleven el cambio de la mejor manera posible.

También puedes aprovechar para compartir con ellos cómo han sido tus experiencias pasadas contándoles si viviste alguna mudanza cuando eras pequeño o de más mayor. Les gustará y tranquilizará saber que pasaste por eso más veces.

Planifica bien

La planificación es básica para tratar que el caos reine en la casa el menor tiempo posible. Tener claro cuando se va a hacer el traslado, preparar todo el material que se va a necesitar (cajas de diferentes tamaños, bolsas, papel de burbujas para proteger la cristalería o incluso, plásticos de espuma preparados para guardar la vajilla de manera segura), marcar unos días para hacer una limpieza previa y tratar de deshacerse de todo lo que ya no sirve para que no nos quite espacio…

También hay que tener claro si se va a contratar a alguna empresa o no, en esto suele influir bastante si la mudanza va a incluir desplazamiento de muebles, en este caso, contar con profesionales puede ser de gran ayuda, nuestra espalda lo agradecerá.

El verano es sin duda el mejor momento ya que el curso escolar no se verá afectado y el pequeño no tendrá que cambiarse de centro a mitad de curso.

La época es importante

A la hora de hacer una mudanza es muy importante elegir bien el momento pero cuando hay niños de por medio esto es imprescindible. El verano es sin duda el mejor momento ya que el curso escolar no se verá afectado y el pequeño no tendrá que cambiarse de centro a mitad de curso. Por otro lado, el buen tiempo y los días más largos facilitarán el proceso, eso sí, siempre que no la hagas en plena ola de calor…

Si en verano no es posible, lo ideal es pensar en algún otro periodo de vacaciones escolares y cambio de trimestre como la Navidad o la Semana Santa.

Mudanza con niños

Etiqueta todo

He hecho muchas mudanzas y en la última se me ocurrió hacer una lista de cajas y sin lugar a dudas, fue la mejor de todas las que he hecho. Hay quien escribe directamente en la caja si dentro va la cristalería o unos libros, en mi caso numeré todas las cajas y, en el ordenador, escribí todo lo que iba dentro de cada caja. Además, marqué las cajas que tendría que desempaquetar primero porque son las que más falta me harían y esto me facilitó mucho las cosas.

Es cierto que alguna caja la dejé aparcada años durante mucho tiempo, pero eso es algo que me permitió la tranquilidad de saber exactamente lo que había dentro de ellas.

Importante controlar sus bienes

Llevarlo todo bien etiquetado facilitará las cosas pero, cuando hay niños de por medio, sus propiedades son muy importantes. Saber exactamente dónde están sus juguetes, su ropa favorita, su vajilla y que sus cosas sean de las primeras en colocar en el nuevo hogar puede marcar la diferencia entre que esta experiencia sea llevadera o no.

Piensa un segundo en lo que puede suponer para tus hijos, además de todo el cambio, no encontrar el osito con el que duerme cada noche o esa taza con la que le gusta desayunar, sin duda no será algo traumático pero tenerlo todo localizado y que no echen nada de menos, les ayudará a sobrellevarlo mejor.

Pero desde luego lo más importante es la actitud que debemos tener como padres. Tenemos que vivir la mudanza como un momento de mucha ilusión, algo que trasmitiremos a nuestros hijos y tener mucha paciencia con ellos, comprender que puedan estar mas sensibles de lo normal y tratar de calmar todas las inseguridades que esta situación les pueda generar.

¿Has vivido alguna mudanza con niños? Nos encantaría conocer tu experiencia en los comentarios.

Maria Jardón

Soy periodista, Comunnity Manager y madre de dos pequeños terremotos. Me encantan las redes, escribir y compartir todo lo que se me pasa por la cabeza. No me dan miedo los retos, así que estoy deseando dejar salir mi parte más femenina para hablar sobre temas que nos interesan a las mujeres de hoy en día y, como no, deseando pasar un buen rato con vosotras.

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