lunes, junio 27, 2022
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Yo quiero vivir como los niños

Desde hace casi tres años veo todo desde otra perspectiva, veo todo desde mi punto de vista y también desde la mirada de un niño, desde la inocente mirada de un niño. Y veo que todos los niños miran igual. Inocentes, curiosos, divertidos, espontáneos…. pero veo que eso desaparece, o como mínimo se esconde y oculta con el paso de los años.

Vivimos en sociedad, lo cual nos favorece para la supervivencia, pero nos limita en muchas cosas.

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¿Por qué no vivir toda la vida como los niños?

Con ilusión, alegría, espontaneidad… Cada uno nace con un carácter, con una personalidad, que se va transformando y formándose en relación al entorno donde vive.

Los niños son sinceros, y directos. Los adultos dejamos de serlo con la edad, por educación, por miedo, por respeto.

Los niños son espontáneos, divertidos. Los adultos dejamos de serlo con la edad, por el que dirán, porque no es adecuado para nuestra imagen, por nuestro rol en el grupo.

Los niños son maravillosos, todos, pero muchas veces los adultos sólo sabemos ver el lado malo, gamberro, y el efecto pigmalión hace su papel y se convierten en eso.

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Dejamos de vivir como niños en la edad adulta para vivir en sociedad, nos ponemos unos límites en esa personalidad tan maravillosa para vivir en esta sociedad, encajar, formar parte de un grupo, mimetizarnos.

Los adultos somos los primeros que limitamos a nuestros hijos, los primeros que les cortamos a veces las alas para que aprendan a encajar, a ser uno más. Y además de esos límites que les imponemos impone la sociedad para encajar, creamos otros para no caer en las cosas tradicionales. Os pongo un ejemplo:

No me dejan ser princesa, no me dejan ser caballero

A las mujeres se las ha “aprincesado” durante mucho tiempo, de manera inconsciente (¿inconsciente o consciente?) poniéndoles límites por ser mujer, poniéndoles un tipo de carácter que nos ha ido empapando en nuestra personalidad, en nuestra manera de vivir. Como bien decía Irene en su charla en #elVermmmut, hay películas que sin darnos cuenta nos están transmitiendo una imagen de la mujer estándar, una imagen de cómo deberíamos ser las mujeres -nna película que puso de ejemplo fue Peter Pan-. Pero es que ahora, luchamos contra eso, impidiendo que sean princesas. ¿Y si quieren serlo? ¿Y si entonces estamos limitándolas por evitar los otros límites?

Los chicos igual, se les enseña a ser un caballero, valiente, fuerte. Y ¿si no quiere serlo? ¿Si quiere ser una princesa, un pensador…?

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La sociedad nos impone tantas cosas, nos moldea tanto, que hay que saber buscar muy en tu interior quién eres, qué eres, por qué. Sin dejarte influir por publicidad, qué dirán, qué deberías hacer…

Pero entonces aparece el miedo. El miedo a ser diferente, a hacer algo a contracorriente, miedo a ser rechazado en la sociedad, esa que te da tanto y también te lo puede quitar todo.

Yo quiero vivir como los niños

Yo quiero vivir como los niños (cuando no están escolarizados, porque tanto colegio me da vértigo vivirlo de nuevo).

Yo quiero vivir haciendo en cada momento lo que quiera. Pero ¿sabes qué? Muchas veces no sé que hacer en cada momento. Esa chispa, esa ilusión, esas ganas de aprender, de conocer, de aventuras, me han ido desapareciendo. Con la edad, el cansancio...

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Yo quiero vivir con alegría, con amor incondicional, con brazos que me abracen, con palabras que me digan que puedo con todo, que esa caída no es nada, que me recuperaré y todo saldrá bien, que tengo una vida por delante para ser lo que yo quiera ser.

Yo quiero vivir como los niños, descalzos, despeinados, mojados, con manchas, como símbolo de estar disfrutando, de estar viviendo al máximo cada día.

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Quiero vivir como los niños, sin preocupaciones, sin facturas, sin saber que el mundo en el que vivimos parece que vaya a desaparecer por nuestra culpa.

Yo quiero vivir como los niños. Pero para que los niños vivan bien, como nos contaba Vero en su post sobre los niños cansados, lo primero es tratar a los niños como niños, dejándoles ser niños, educándolos desde el respeto, sabiendo que son niños y como cualquier persona comete errores, sabiendo que están aprendiendo, que somos su principal ejemplo y recordando que, ofreciéndoles una sonrisa y unas buenas palabras, ellos serán capaces de mover montañas.

¿Tú también quieres vivir como los niños?

Imágenes: Pixabay

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Lydia
Lydia
Soy Lydia, madre desde 2013 y que ha vuelto a ser madre en 2015, ya soy del club de las "Bimadres " . Estoy cada día más inmersa en el mundo 2.0 tras comenzar un blog con la maternidad, Padres en Pañales, en el que hablo de todo un poco, me gusta compartir experiencias y aprender de las de los demás. Soy bailonga por naturaleza, optimista y charlatana. Espero aportar diversión, buen humor y ¡alegría!
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1 COMENTARIO

  1. Oh, Lydia, no puedo decirte hasta qué punto me ha gustado tu post.
    Es la mejor receta que cualquier médico podría darnos. Cuántas enfermedades desaparecerían con un: Sal ahí fuera, déjate arropar, confía en la vida y permítete ser niño.

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