30 años de Amanece que no es poco: las frases más míticas

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Hace 30 años, un 17 de enero de 1989 se estrenó Amanece que no es poco, una película de José Luis Cuerda que en su día pasó sin pena ni gloria a pesar de tratarse de un producto coral en el que aparecían un buen puñado de los mejores actores y actrices de la época. Amanece que no es poco y su ¿secuela? Así en el cielo como en la tierra no son películas para todos los públicos. Son películas totalmente surrealistas en las que pasar… no pasa nada (o lo pasa todo, según se vea); son mucho más interesantes los gags, las frases, las situaciones… que la trama en sí misma. Hay quien no le pilla el punto y quien, al revés, no puede parar de reírse con las situaciones que en ella se muestran y que han incorporado las frases y chascarrillos a su día a día.

O la amas o la odias. O no terminas de pillarle el punto o para ti es unas película de culto como para muchos (de hecho hoy se celebra un aniversario en el Matadero de Madrid). Como por aquí somos de adorarla queremos recordar las frases más antológicas de la película.

Amanece que no es poco

“Yo soy un hombre muy primario y estoy terriblemente sujeto a las pasiones”.


(En la iglesia) “Ya verás el alzamiento de hostia que me hace este hombre”


“- Y luego te quejas de que llevas 30 años de catecúmeno. A este paso no vas a entrar nunca en el seno de la Iglesia.

-No es por eso por lo que no entro, madre. No entro porque soy negro

-¡Eres minoría étnica!

-Bueno, minoría étnica y negro como un tizón”


“Contigo Garcinuño la verdad es que no se sabe qué hacer. Da igual que se te riegue o se te abone. Te da por no brotar ¡y no brotas!”


“- ¡Pero qué buen maestro es usted, Don Roberto!

-Rural nada más, Elena”


“- ¿Qué pasa?

-Que te ha salido un hombre en medio del bancal, mala suerte”


“- ¿Estás ya borracho? (niega con la cabeza) Ponle otra. ¿Y ahora?

-¡mucho mejor!

-Pues hala, hasta mañana. ¡Que pase el siguiente!”



“De parte del Señor cura se hace saber que Dios es uno y trino”


“Te cambio el papel. Te cambio mi personaje por el tuyo”


“-¡Viva el munícipe por antonomasia!

-¡Viva nuestro alcalde!

-¡Viva San Aurelio, Santa Águeda y San Lucas Evangelista!

-¿Por qué gritas eso?

-No sé chico, porque me ha salido así


“-¡Queremos que la muchacha sea comunal!

-¡Eso! ¡Y turgente!

-¡Pero si turgente ya es!”


“Alcalde, todos somos contingentes pero tú eres necesario”


“-Lo único que te digo, hijo, es que te estás significando.

-Hombre, es que si fueran fiestas señaladas, todavía, pero es que le está cogiendo el gusto y quiere que le monte el recibimiento cada vez que viene de la capital”


“Por cierto, tú, cuando ayunas así por los pobres ¿ellos como lo notan?

-Por el cuerpo místico de Cristo

-¿Y no seería mejor que les dieras a los pobres lo que no te comes tú

-Ese es otro apartado, la Santa limosna (…) Es que para eso está la fe

-Me parece a mí que tenéis un cuajo…”


“Calabaza, se acaba un nuevo día y como todas las tardes quería despedirme de ti”


“Vuelve mañana y tráete algo de Góngora ¡Que tengo yo el cuerpo de Góngora!”


“-No creas que me gusta mucho esta gente que anda todo el día en bicicleta

-A mí tampoco. Me gusta más los días que les toca oler bien, cuando huelen a lomo de ángel. Porque esto de ir en bici lo veo yo más artificial”


“-¡Oye, hace mucho que no me acuesto yo con tu padre ¡con lo putero que es!

-Es que se está muriendo…

-¡Anda, pues será eso!


“Tener un negocio propio me ha frenado mucho para ser un hombre de acción”


“Se está muriendo divinamente, te lo juro. Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo. Puedes estar orgulloso, de verdad, en los años que llevo de médico nunca había visto a nadie morirse tan bien como se está muriendo tu padre ¡qué irse! ¡Qué apagarse! ¡Qué parsimonia!”


“-¿Te acuerdas si te di lo del viernes pasado?

-Creo que sí. Me parece que era un uso con penetración vaginal. Lo que no me acuerdo es si había sido satisfactorio o insatisfactorio.

-Satisfactorio, satisfactorio

-Esa siempre se los apunta satisfactorios

-¿Pasa algo?”


“-Supongo que me respetarás, ¿Eh Teodoro?

-Qué guarrada está usted pensando, padre

-Déjate, déjate, que un hombre en la cama es un hombre en la cama”


“Le dije a usted cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo que era mejor que hiciese lo que hacían los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. Son cosas vistosas, no hacen mal a nadie y llaman la atención lo justo sin armar escándalo. Pero parece que a usted lo que le gusta precisamente son los escándalos y las extravagancias. De entrada se casó con la Padington, que había estado casada 3 veces cuando había otras que no habían estado casadas ninguna y usted podía elegirlas. (…) Y ahora para rematar me dicen estos amigos que ha escrito usted Luz de agosto, la novela de Faulker, William Faulkner ¿no podía haber usted plagiado a otro? ¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?


“-Padre, padre ¿Está durmiendo padre? Me acuerdo de madre

-¿Pero no te gusta la moto que te he comprado?

-La moto es cojonuda, pero no tiene nada que ver. Usted se acuerda de lo que yo les decía en las cartas “Me apetece mucho verles a los dos cuando vuelva”. ¡A los dos le decía! ¡Y cuando vuelvo la ha matado! ¿Por qué la mató, padre?

-Porque era muy mala


“-Y después no he querido intervenir porque lo primero que me ha venido a la cabeza es el tema del libre albedrío.

-Hombre, es que el tema del libre albedrío viene aquí ¡pintiparado!”


“-¿Pero cómo puede ir usted así, tan tranquilo con un pecado tan grande en la conciencia? ¿No ve que si se muere va a las calderas de Pedro Botero de cabeza?

-Pues tiene usted razón, no había caído yo en eso.”


“Como sabéis, mañana hay elecciones y siguiente nuestra costumbre tenemos que decidir primero quien se presenta a puta, segundo quienes se presentan a adúlteras, tercero si hay alguna que quiere meterse monja y cuarto si hay alguna que le interese ser marimacho”.


“-Yo quería defender a los americanos porque también tienen cosas positivas.

-Vete a la mierda…”


“La guardia civil ha perdido las elecciones. Las ha ganado la secreta. Eso sí, la secreta somos nosotros mismos menos Fermín”.


“Mírale tú que gracia, cojito para toda la vida”


“¡Yo no aguanto este sindiós! (…) ¡Mecagüen en el Misterio!”


Mucho más de cine en el magazine aquí.

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