lunes, mayo 16, 2022
InicioOcioLa caricia de la bestia de Cristina C. Pombo, un directo a...

La caricia de la bestia de Cristina C. Pombo, un directo a la mandíbula

La caricia de la bestia

A veces cae en tus manos un libro que parece una caricia y realmente esconde un puñetazo entre sus páginas como le pasa a “La Caricia de la Bestia” de Cristina C. Pombo, con quien hemos tenido la suerte de hablar sobre este libro, sobre esta historia, sobre mujeres, sobre edad, sobre inteligencia emocional y sobre series de televisión.

¿Quién dijo que las conversaciones femeninas eran aburridas? ¡Qué poco nos conocen algunos!

Os dejamos nuestra conversación con Cristina C. Pombo porque os va a gustar y a sorprender casi tanto como “La Caricia de la Bestia”, la primera parte de lo que tiene pinta de ser una trilogía adictiva… ¡avisados quedáis!

“La Caricia de la Bestia” te mete de lleno en la intriga, el suspense y el miedo pero sin dejar de mencionarte a Queen o a Walking Dead, sin dejar de hablar de relaciones humanas, de mujeres que cumplen años y hombres feministas, de relaciones de poder y de miedos a los que enfrentarse o de los que huir, depende del valor de cada uno.

Laura Tébar es policía, pero sobre todo es una mujer de cincuenta y tantos años que se cuida para sentirse bien, para sentirse viva más allá de su edad y que sin embargo las nuevas tecnologías le pasan al lado sin que ella se interese o se atreva a tocarlas.

La autora estaba interesada en ahondar en ese perfil de persona que ha cumplido los cincuenta, que tiene poder y que no se cuestiona a sí misma por tanto cualquier cosa que yo no sé es porque no es útil y no tengo por qué aprenderla”. Un perfil muy común en nuestra sociedad.

Me interesaba mucho explorar cómo serán las cosas a esa edad, fue casi un toque de atención hacia el futuro, empezar a pensar en esa edad y marcar mucho las cosas negativas. Para nada esconder la edad, todo lo contrario.

“En la puta vida, vamos, en la puta vida el gilipollas de mierda ese se habría puesto así de impertinente si ella fuera un tío.”

La Caricia de la Bestia.

Cristina C. Pombo

La caricia o el puñetazo

la caricia de la bestia

La relación de los dos personajes principales te tiene enganchada durante toda la historia y Cristina se recrea en ello, ha disfrutado dibujando estos dos perfiles y se nota en el libro.

Aunque no era yo muy de thriller sí me parece que los géneros son la excusa para la historia y lo que para mí tiene fuerza son los personajes. Ir probando géneros es como jugar.

Laura Tébar hace deporte, sale a correr aunque le duela el cuerpo y escucha a Queen aunque no tenga ni idea ni de lo que es Tinder o Google Maps, ni de qué demonios le habla su compañero cuando le menciona a Walking Dead y sin embargo, tiene una forma muy peculiar de encontrar información sobre redes sociales, tecnología o series. Tan peculiar como peligrosa.

“Ella quiere salir a correr porque es su forma de manejar muchas veces los pensamientos negativos, no interesantes, es su forma de luchar contra ellos”.

David Merino, también es policía y es conocido por “Cons” a lo largo del libro, es el nuevo compañero de Laura Tébar. Él tiene un perfil más abierto, más dinámico en sus ideas y sus planteamientos, es un hombre feminista al que llama poderosamente la atención la actitud de Tébar por ejemplo ante esto, ante el feminismo.

“Tébar se ríe cuando Cons le dice que si es feminista. Parece que ya no es una cuestión de género sino de ideología, de inteligencia emocional ante la cuestión de género y todo lo que lleva aparejado.”

De hecho, la propia autora reconoce que la actitud de ella, de Laura Tébar, es “masculina mala, es en plan aquí mando yo y de ahí no salimos”.

Cons tiene menos miedo porque es más joven y porque es más listo emocionalmente, se enfrenta a los miedos, tiene recursos, no niega las cosas que no entiende. Tébar como persona mayor y forma de actuar más masculina, niega todo lo que no entiendo o lo que pueda doler, no le pongo nombre y así no existe.”

Mujeres delante y detrás del thriller

la caricia de la bestia

Ya os ha quedado claro que una de los dos protagonistas principales de estas “caricias” tan brutales es una mujer y por eso era inevitable hablar de ello con la autora, otra mujer.

Mujeres protagonistas, mujeres autoras y mujeres lectoras de thriller en este país ¿será una especie de atracción fatal o ideal?

“Los thrillers que se lo están llevando de calle son los escritos por mujeres. Parece que estamos dándole al thriller una nueva cara pero sí es cierto que últimamente son mujeres las que están marcando la pauta de los thrillers, por lo menos aquí en España”.

De Dolores Redondo a Eva García Sáenz, pasando por Alicia Giménez Bartlett, Marta Sanz o la propia Cristina es cierto que la lista de autoras españolas que destacan por su escritura más oscura no deja de crecer.

Como tampoco la lista de las lectoras que nos enganchamos a este género literario.

“El factor enganche está muy presente en el thriller y por otro lado es que la proporción de mujeres lectoras en España es de 3 a 1 y luego es que parece ser que los hombres cuando leen, leen menos ficción y más “lecturas serias”, es todo muy serio, muy importante.”

“También creo que tiene que ver con que la ficción, la utilidad práctica que puede tener es el desarrollo de la inteligencia emocional porque sí o sí te obliga a ponerte en el lugar del otro y aún hoy, parece que sigue siendo terreno de la mujer.”

La inspiración llega

la caricia de la bestia

Y suele llegar sin avisar, por eso la convivencia con una libreta o un cuaderno, para alguien creativo como Cristina es algo imprescindible.

“Estoy con temas en la cabeza, apuntando notas y esquemas de la segunda parte de esto. Sí, yo creo que sí (al leer el libro) vas viendo una película o una serie, no lo sé. Parece que así a priori si es una trilogía parece que por duración sería película pero se podría cambiar la estructura y hacer una serie.”

Y de series hablamos como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta que ella misma hace que los personajes las mencionen en su libro y ahí surge la sorpresa y la risa.

“No, no he visto Walking Dead, me vi el primer capítulo y no me llegó a enganchar. Vi mucho tema zombie pero no me cogieron los personajes. Sí he tenido que ver algún trocito para escribir algunos pasajes (de La caricia de la bestia)”.

Coincidimos en que a mí también me sobraban zombies en Walking Dead a pesar de ser una de las series más vistas de los últimos años.

“Me he visto Lost con una gran decepción al final, fue maravillosa mientras duró y al final un engaño tremendo. The Wire, he visto tres veces el primer capítulo porque sé que es “la serie” pero tanta falta de componente emocional, no me engancha. Peaky Blinder tiene para mí un perfil muy masculino que no me acaba de atrapar, no lo digo como una crítica pero a mí no me atrapa mucho la falta de componente femenino, la verdad. Me he visto Breaking Bad, Girls, Big Band Theory y ahora, Stranger Things, que me tiene robado el corazón.”

Y ahí también coincidimos, Stranger Things nos tiene robado el corazón a las dos aunque yo sí soy fan declarada de Peacky Blinders, pero de eso ya os hablo otro día.

Hoy os dejo con la recomendación del libro de Cristina, La caricia de la bestia para que no os dejéis condicionar por vuestros miedos aunque eso sea casi un imposible.

Pilar Fonseca
Pilar Fonsecahttp://www.mamasfulltime.com/
Primero fui mujer, después periodista, luego esposa y ahora además de todo eso madre. Esto último me obligó a reorganizar todo lo anterior. Me gusta escribir y comunicar. Disfruto con un buen libro, una buena película, una buena serie, un buen viaje y una buena charla con amigos. Podría alimentarme sólo de queso y chocolate acompañados de un buen vino, una que es mujer de gustos sencillos.
RELATED ARTICLES

3 COMENTARIOS

Los comentarios están cerrados.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron “loca”
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión