Sonsoles Ónega ha escrito una novela titulada Nosotras que lo quisimos todo en la que reflexiona acerca de conciliación a través de la historia de  Beatriz, una directora de Compras que recibe una suculenta oferta de ascenso para ir a trabajar...
Por Mami Katabum Gracias a Mujeres y Madres Magazine, por darme de nuevo este espacio en su casa. En esta ocasión vengo con un tema del que se habla poco aunque sucede con frecuencia.Mayo es el mes de concienciación sobre los...
Recuerdo cuando era pequeña que estaba deseando llegar a casa después del cole para merendar viendo "La Abeja Maya".Años después volví a ver algunos capítulos y me parecieron aburridísimos...no lo recordaba así ni mucho menos.¿No te ha pasado a...
En nuestra casa somos muy de parque. A mis hijas les encanta pasar la tarde entre amigos jugando con la tierra, montando en los columpios, jugando al escondite o simplemente buscando bichos (con lo que a mi me gusta)....
Recuerdo con nostalgia como eran mis mañanas antes de ser madre: sonaba el despertador, me levantaba, me duchaba, me vestía, desayunaba con calma siempre que no me hubiera dormido claro, me arreglaba y salía tranquilamente a veces no tanto...
"Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, raíces; otro, alas". Hodding Carte  El día a día parece un lento devenir de acontecimientos, como una cascarria a la que hay que dar cuerda. ¿Cuánto falta para las vacaciones de...
Pues ¡oye! yo no sé si es algo que viene de serie junto con el instinto maternal o un don adquirido y entrenado, pero lo cierto es que, no sé a vosotras, pero la maternidad ha hecho decrecer en mí el...
El primer acercamiento que tuviste al concepto de amistad vino de la mano del colegio. Allí te juntaste con un grupo de niños por afinidad o intereses y huíste de otros. En definitiva, buscaste tu sitio entre los demás: dejaste...
Cada uno en su casa se organiza como quiere. Y más si estamos hablando de dinero. Nos guste o no (mi hija fantasea con "que no existiera el dinero"), el dinerito que mes a mes entra en las casas...
 Nunca me han gustado los bichos. De pequeña me daban pavor por insignificantes que fueran, y ya de mayor me siguen sin gustar ni un poquito, la verdad. No es que me den miedo, pero sencillamente no me gustan...