lunes, mayo 16, 2022
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Cristina Vizcaíno González, una karateka de ORO

Deporte
Cristina Vizcaíno González, una karateka con cara, nombre y apellidos

por Anna Almécija

La presencia de la mujer en prensa deportiva es notablemente inferior a la del hombre, un 5% frente a un 92% según un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid y – agarraos- solo un 2% de los titulares en la prensa incluye el nombre de la deportista. Entre las barreras que dificultan que la mujer pueda dedicarse profesionalmente al deporte, el mismo estudio destaca la persistencia de ciertos estereotipos, la escasez de ayudas públicas destinadas al fomento de la práctica deportiva femenina y la inexistencia de incentivos económicos para que las empresas inviertan en estas competiciones. Hace unos meses, Pilar Martínez, expuso ejemplos concretos con un análisis del trato que la prensa dispensó a la mujer en las Olimpiadas de Rio 2016

Cristina Vizcaíno, campeona de España de kárate en la categoría -68 kg., ha dicho basta. Porque esa invisibilidad y discriminación perjudica su carrera deportiva hasta el punto de hacerla peligrar. Cristina, necesita financiación privada para profesionalizarse y sin visibilidad, no hay patrocinio. Por ello, se ha convertido en una deportista de élite que incansablemente reivindica una más que merecida presencia en la prensa y, además, aprovecha para hablar apasionadamente de las bondades del kárate, que, parece ser, no son pocas.

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Verla en acción es una delicia. Empezó en esta disciplina con 7 años y a regañadientes porque “¡yo lo que quería hacer era baile!” pero a los 15 ya ganaba campeonatos. Su carrera desde entonces rebosa esfuerzo, perseverancia y éxitos, ya sea a nivel individual o con sus compañeras de equipo de kumite: Cristina Ferrer, Laura Palacio y Rocío Sánchez. Tanto ellas, como el equipo de kata, formado por Margarita Morata, Paula Rodríguez y Gema Morales, lograron la medalla de plata en 2016 en el Campeonato del Mundo de Linz.

Estas “reinas del tatami” tienen un currículum sobradamente reconocido pero las karatekas necesitan apoyo para poder continuar a corto plazo con los entrenos y competiciones y a medio plazo para llegar a conseguir un puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la primera vez que el kárate será disciplina olímpica. “Necesitamos financiación para poder costearnos la equipación, los desplazamientos, alojamientos, dietas” nos explica Cristina, que además, de Cinturón negro 2º Dan, Juez Regional de kata y Árbitro regional de kumite, es Licenciada en Ciencias del Deporte y está cursando un Máster en Alto Rendimiento.

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Necesitamos tu ayuda

El apoyo del sector privado es imprescindible porque “las ayudas públicas y becas son escasas y pueden tardar mucho en llegar”. De momento, ella cubre esos gastos con el sueldo que gana en el Decathlon de Alcobendas para quienes solo tiene palabras de agradecimiento: “Jefes y compañeros me facilitan la vida para poder cuadrar horarios, sin esa flexibilidad no podría seguir compitiendo.”

Sobre cómo se puede convencer a una entidad para que se involucre en su proyecto profesional nos explica que el patrocinio deportivo supone un beneficio para cualquier actividad, además de las ventajas fiscales legalmente previstas, ya que vincula una marca a una deportista, a un club, a un evento, en definitiva, a valores como el trabajo en equipo, la constancia, la humildad, la disciplina… Es un valor añadido que da prestigio y supone un lazo emocional con el espectador. Si hay que escoger un deporte a patrocinar, no lo duden, que sea el kárate, está en su mejor momento tanto en España como a nivel mundial con su inclusión en las olimpiadas”.

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Lo que el kárate te da

Le preguntamos qué valores destaca del kárate y nos habla de “compañerismo, tenacidad, no darse nunca por vencido, sacrificio”. Nos anima a que nuestros hijos conozcan este deporte “les aportará seguridad, respeto, disciplina, educación, coordinación, fuerza, confianza… A los pocos meses de empezar a entrenar los padres se dan cuenta del cambio de actitud en los niños”. Afirma, convencida de que “la seguridad personal que aporta el káarate no la da ningún otro arte marcial ni ningún otro deporte”. Cualquier momento es bueno para empezar: “Desde los tres años pueden ponerse a ello, o iniciarse en la adolescencia, contarán con fuerza, serenidad y equilibrio para afrontar esa época tan complicada” o – nos explica- “empezar de adultos, la exigencia y técnica puede adaptarse a cualquier etapa de la vida”.

También insiste en que las mujeres lo probemos no solo por todos los valores que he mencionado, válidos para cualquier edad o género, sino porque el karate te aporta unas pautas de actuación importantísimas sobre cómo hacer frente a una posible agresión, ante un ataque te da la seguridad de saber que estás preparada para solventar la situación. Saber cómo afrontarlo puede evitar un problema muy grave o incluso salvarte la vida”. La Real Federación Española de Kárate y Disciplinas Asociadas cuenta con un departamento específico para fomentar este deporte entre las mujeres y trabaja por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el acceso y la práctica deportiva.

Apoyar el deporte femenino, sin duda, será un valor en positivo para cualquier empresa que esté dispuesta a emprender esta aventura y la única manera que podamos seguir disfrutando del talento de nuestras deportistas.

Imágenes: Gentileza de la Real Federación Española de Karate (1 y 2) y de la propia Cristina Vizcaíno González (3 y 4).

Colaboraciones MMM
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Este post ha sido escrito por una colaboradora puntual de Mujeres y Madres Magazine. Aquí os damos voz para que la vuestra llegue lejos. Si quieres colaborar con nosotras escríbenos a: hola@mujeresymadresmagazine.com
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