Las piernas hinchadas, un recuerdo de verano

Aunque hayan terminado las vacaciones, demasiadas veces y por culpa del calor, muchas personas siguen sufriendo con sus piernas hinchadas y cansadas ¿por qué nos ocurre? y sobre todo ¿cómo podemos empezar a prevenirlo desde ahora mismo de cara al próximo verano?

El verano es una época del año que puede resultar incómoda, especialmente para las personas mayores y aquellas que padecen alguna enfermedad. Porque el calor del verano nos afecta de muchas formas y no todas son positivas o agradables.

En verano sudamos más que en otras épocas del año, dormimos peor, nos sentimos más cansados de lo habitual y necesitamos tomar más líquidos a lo largo del día.

Precisamente una de las consecuencias más habituales que tiene sobre nuestra salud el calor veraniego es acumulación de líquidos que puede afectar a distintas partes del cuerpo, pero sobre todo a las extremidades inferiores (los pies, los tobillos y las piernas). Las altas temperaturas provocan que los vasos sanguíneos se dilaten, por lo que estos pierden elasticidad y se vuelve más difícil que los líquidos de las piernas se muevan correctamente por el resto del cuerpo. Es lo que conocemos comúnmente por tener las piernas hinchadas.

A veces, ese líquido se sale de los vasos sanguíneos y se va acumulando en los tejidos de alrededor. El sistema linfático es el encargado de eliminarlo antes de que se acumule, pero no siempre lo consigue. El resultado es que las extremidades se hinchan y se notan pesadas, molestas y doloridas. El término por el que se conoce este efecto es edema periférico.

Leandro Palomo, responsable de Salud y Seguridad de la empresa TK Home Solutions, señala que “las piernas hinchadas son una consecuencia realmente molesta, pero muy frecuente en esta época del año. Es algo que se complica en el caso de las personas con problemas de movilidad.”

Factores para evitar las piernas hinchadas

El calor es uno de los principales factores que pueden provocar el llamado edema periférico o la retención de líquido fundamentalmente en las extremidades inferiores, es decir uno de los principales culpables de las piernas hinchadas, pero hay más causas que podríamos tratar de evitar para no padecer este problema el año que viene o por lo menor reducir sus efectos.

  • Sedentarismo: mantener durante mucho tiempo la misma postura sentados dificulta mucho que los líquidos fluyan con normalidad. Es por eso que el edema periférico afecta más a quienes tienen problemas de movilidad y pasan gran cantidad de tiempo sin moverse, como también es frecuente en las personas que trabajan muchas horas de pie o entre quienes padecen obesidad.
  • Cambios hormonales: los cambios hormonales que se producen durante el embarazo, la menopausia o la menstruación pueden provocar que se dilaten los vasos sanguíneos y, con ello, se complique la circulación y aumente la retención de líquidos. En el caso concreto del embarazo, se añade que el tamaño de la tripa, que va aumentando, lo que hace que se comprima la zona baja del abdomen y así se dificulte la circulación entre la zona superior e inferior del cuerpo.
  • Enfermedades y medicamentos: el edema periférico es más habitual en las personas con diabetes, enfermedades renales, cardiacas o relacionadas con el sistema linfático. Igualmente, puede tratarse de un efecto secundario de algunas medicaciones.
  • Dieta: una alimentación muy rica en sodio (comidas con mucha sal) puede influir en nuestra circulación. El sodio produce una subida de la tensión sanguínea, es decir, que las venas y arterias se estrechan y, por tanto, la sangre no fluye con la misma facilidad.

¿Cómo prevenir la retención de líquidos?

Las medidas que se pueden tomar para tratar de prevenir la retención de líquidos que termina provocando el problema de que tengamos las piernas hinchadas, se puede implementar durante todo el año, son sencillas y fáciles de cumplir, solo hay que conseguir introducirlas de forma natural en las rutinas diarias.

1º.- Mantener una buena hidratación es muy importante. Es recomendable, sobre todo cuando hace calor, beber agua sin esperar a sentir sed. Cuando el cuerpo no tiene suficientes líquidos se produce una caída de la presión sanguínea que se traduce en una peor circulación, sobre todo periférica.

2º.- Evitar las horas de mayor calor. Aproximadamente entre las 13:00 y las 17:00 horas es el periodo más caluroso en España. Puesto que las altas temperaturas son un factor de riesgo, hay que evitar estar al aire libre durante esas horas.

3º.- Dieta equilibrada. El exceso de sal y otros alimentos que contribuyan a la retención de líquidos, como las bebidas alcohólicas o el café, deben quedar fuera de nuestra dieta.

4º.- Medias de compresión. Hay ciertas prendas que ayudan a mejorar la circulación de las piernas, como las medias de compresión. Aprietan suavemente para forzar que la sangre vuelva hacia el corazón.

5º.- Actividad física. La Organización Mundial de la Salud recomienda hacer entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada o vigorosa a la semana, incluso para aquellas personas con alguna discapacidad o enfermedad crónica. El sedentarismo favorece la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores, al tiempo que fomenta la obesidad. Quienes permanezcan mucho tiempo en la misma posición (por ejemplo, trabajando de pie) deben mover las articulaciones y los músculos de las piernas regularmente. Puede ser suficiente con caminar un poco cada treinta minutos o una hora, a fin de que la circulación vuelva a funcionar correctamente.

6º.- Descansar con las piernas por encima del corazón. Es útil descansarlas y mantenerlas ligeramente elevadas durante unos 15 o 20 minutos, para así favorecer el retorno de la sangre hacia el corazón. Las personas que trabajen sentadas pueden beneficiarse de usar un reposapiés que permita tenerlas un poco en alto.

7º.- Terapia de masaje. Terapias como el drenaje linfático o la presoterapia ayudarán a deshinchar la zona y a impulsar la circulación. Son especialmente útiles con cremas u otros productos hidratantes y drenantes. Este consejo es especialmente importante en el caso de las personas con problemas de movilidad.

Pilar Fonseca

Primero fui mujer, después periodista, luego esposa y ahora además de todo eso madre. Esto último me obligó a reorganizar todo lo anterior.
Me gusta escribir y comunicar.
Disfruto con un buen libro, una buena película, una buena serie, un buen viaje y una buena charla con amigos.
Podría alimentarme sólo de queso y chocolate acompañados de un buen vino, una que es mujer de gustos sencillos.

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