jueves, mayo 19, 2022
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Las ventajas de tener tres hijos

El otro día os hablaba de las desventajas de ser madre de tres criaturas, pero obviamente no podía dejar ahí el tema. La trimaternidad triple tiene muchas ventajas, y sobre todo, te dota de un sinfín de herramientas para sacar lo mejor de ti. Sin más preámbulos, y sin ánimo de exhaustividad, he aquí mi lista de ventajas de ser madre por partida triple:

1. Factor orgullo

Cuando nace tu tercer bebé, el padre de la criatura repite como niño con zapatos nuevos todo el papeleo, pero …¡ooooops! Hay algo nuevo: ¡tiene que sacar la tarjeta de familia numerosa! Seguramente, se tardará bastante en usarla, pero hay que ver la ilusión que hace ir con el bebé recién nacido y sus hermanos, toda la familia al completo, a hacerse una foto para el mencionado carnet. Te sientes como mamá pata. “A ver niños, arremolínense en torno a su mami, y ahora una sonrisita”…

Cuando te conviertes en trimadre, automáticamente, todo el mundo te valora más. En el trabajo, en la familia, entre tus amistades. Es cierto que mucha gente hace comentarios estúpidos o impertinentes, pero vamos a quedarnos con la parte positiva, con ese otro montón de gente que te dice cosas bonitas… Palabras de admiración, de apoyo, de envidia sana… Muecas de fascinación y de ternura. Esos pequeños gestos que te levantan el ánimo y te hacen sentir profundamente satisfecha, y que pueden ser un simple y fugaz cruce de miradas con una pareja de desconocidos.

ventajas de la trimaternidad 01

2. Factor gestaRELAX

Hablo del embarazo y del parto. Es cierto que con cada hijo es distinto y que no hay una regla fija. Pero generalmente, en la tercera ocasión, estos momentos del embarazo y del parto que para unas son de ilusión y vitalidad máxima, y para otras son de nervios, dolor e incertidumbre, se convierten en la tercera vez en una serena y más o menos plácida espera. Entre otras cosas, porque el agotamiento propio de ser madre de dos, no te deja obsesionarte con los miedos propios del momento, ni visualizar partos horrendos como tendemos a hacer las mujeres. Esto ocurre a no ser que hayas tenido una experiencia previa dolorosa, en cuyo caso imagino que la desazón será inevitable.

Por otro lado, leí en alguna ocasión, que el riesgo de padecer una depresión posparto con un tercer hijo es casi nula. No sé si es una conclusión con evidencia científica, pero yo le veo mucha lógica. Una sabe perfectamente qué le espera, así que por un lado, es más difícil que pueda verse desbordada o parcialmente decepcionada.

3. Factor experiencia

Ya sé que me vais a decir que esto también ocurre con la bimatermidad. Pero no, no es lo mismo. Hacedme caso. Porque cuando eres madre por segunda vez, es verdad que para algunas cosas sientes que llueve sobre mojado, pero en otros muchos aspectos, el carácter diferente del nuevo miembro de la familia, hace que te sientas primeriza otra vez. Con el tercer churumbel, llueve sobre EMBARRADO. Tu casa es puro fango, vamos. Y sí, claro que se darán situaciones nuevas, sobre todo con el primogénito. Pero creo que ser trimadres nos cambia el carácter, elimina de forma natural aspectos de él incompatibles con la nueva situación, y eso facilita mucho las cosas. Por ejemplo, con dos hijos se puede seguir siendo una neurótica del orden, con tres, rotundamente no. O te relajas, o al manicomio de cabeza.

guerra de almohadas

4. Factor diversión

Una casa con tres hijos es como un parque de atracciones. No hay lugar para el aburrimiento. Siempre encuentras motivos para reírte, si tu ánimo está de buena onda. Casi nunca tienes tiempo para relajarte, y era una desventaja… Pero si le damos la vuelta, ya que no voy a poder hacer lo que me gusta en casa, y que aquí no hay quien pare… ¡vámonos a la calle! Los niños son felices en el exterior, en el parque, en el monte, en la playa…Tener tres hijos te empuja a salir más, a no entoperarte como los caracoles, a quedar con más gente, a compartir experiencias. Os aseguro que tengo más vida social con tres niños que cuando era bimadre (¡damos la vuelta a las desventajas cansancio y decibelios!)

5. Factor comprensión

Quizá no cuentes con toda la ayuda que te gustaría, depende de las circunstancias familiares y/o económicas de cada uno. Pero te aseguro que vas a encontrar mucha condescencia y mucho cariño. En mi caso, con los amigos, casi siempre elegimos nosotros el plan, el lugar y el horario, dado que somos los que lo tenemos “más complicado” que dicen ellos.

6. Factor “amortización”

Cuantos más hijos tienes, más amortizas gran parte del mobiliario, de la ropa y de los accesorios que implican. (Salvo que tengas dos niños y venga la niña, o viceversa… ejem). Y aun en el peor de los casos, podrás reciclar juguetes, material escolar, cuentos, libros, carritos, cunas, hamacas, sillas de coche, bicicletas, triciclos, accesorios de actividades deportivas… Un pastizal (relativizando desventaja “económica”). Esto está directamente entroncado con el …

ventajas de la trimaternidad 03

7. Factor “racionalización”

Que a su vez, tiene dos vertientes:

  • Racionalización del espacio: Cuando te conviertes en trimadre, piensas y repiensas antes de comprar cosas y cacharros que llenan la casa y que no aportan un valor añadido. Dejas de comprar por impulso y prescindes de la mayor parte de cosas que antes de parecían imprescindibles. No accedes a los caprichos de tus hijos así como así, no ya pensando en su educación (que también), sino por una cuestión práctica y logística. No hay espacio para tanta chorradita multiplicado por tres. Los huevos kinder, las bolas-sorpresa y los regalitos de las revistas te horrorizan. Es ver uno y salir por patas como si hubieses visto un orco.
  • Racionalización del tiempo: cuando sales de la maternidad con tu tercer hijo, te dan el maletín de muestras de bebé y un ensanchador de relojes. Esto es así. Aprendes a arañar minutos al reloj en cada momento del día. Te conviertes en multitask: mientras hablas por el móvil con tu madre, te lavas los dientes (tal cual). Mientras lees un cuento, haces la cama (verídico). Mientras cocinas, haces de payaso bailarín para el mediano y corriges los autoexámenes de la mayor. Te vuelves disciplinada. En determinados momentos, conviertes tu casa en un campamento militar….. Chicoooos, en fila: Peinados. Chicooooos en fila: revisión del cepillado de dientes. Chicoooos en fila: vuestra merienda…

Y ahora… voy a cerrar (ejem) este post con los factores serios que para mí inclinan la balanza de verdad.

Y es que el decálogo de pros que he desgranado hasta el momento, se encierra en dos potentes conclusiones:

1) Desde mi experiencia, la trimaternidad te hace mejor persona. No mejor que otras madres, que no se me interprete mal. Lo que quiero decir es que ser madre de una familia numerosa saca lo mejor de ti (a veces también lo peor, todo hay que decirlo).

Te obliga a reconstruirte, a replantearte todavía más tus convicciones, a dar más de ti misma. Posibilita que, a base de hurgar y hurgar, encuentres una piedra preciosa en los recovecos de tu personalidad. Te baja a la tierra, te hace conectar con tu naturaleza, te separa del concepto de familia modélica, para aterrizarte en el de familia real. Te permite ser indulgente contigo misma, con tus necesidades.

ventajas de la trimaternidad 04

La trimaternidad invita al sacrificio, es causa de cansancio y extenuación… Pero a la vez, es fuente de unas dosis extra de energía que salen del amor hacia tus tres hijos. Siempre puedes más, por ellos, lo puedes todo. Y cuando eres testigo de tu enorme fortaleza, te sientes enormemente bien contigo misma.

La trimaternidad te hace desprenderte de todos los artificios, de todo lo accesorio… Revoluciona tus prioridades. Te convierte en una persona más generosa y comprensiva.

2) En mi opinión, una familia grande es el caldo de cultivo perfecto para exprimir el potencial de cada uno de nuestros hijos.

En una familia numerosa nadie es protagonista más allá de algún momento estelar. No se cae en el error de colmar a un hijo de un exceso de atenciones y admiraciones, y a la vez someterlo a la dictadura de las expectativas paternas.

Para los niños, ser miembro en una familia numerosa, supone la inculcación automática de valores como la humildad, la justicia y la paciencia, sin que los padres nos debamos esforzar.

Y sobre todo, para mí la trimaternidad es un reto continuo al límite de mis capacidades y una oportunidad única de crear una gran familia en la que cada miembro es importante.

Imágenes: Unsplash

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